Día de la mujer, ¡son todos!

Por Carlos Luis Baron miércoles 14 de marzo, 2012

Aunque muchos no quieran aceptarlo así, todos los días deben ser considerados como de las mujeres., Y por tanto, se les debe honrar y tratar de complacerles en todo cuanto se corresponda. Ellas son las que gobiernan el mundo. Son las co-creadoras de la especie humana, conjuntamente con el Gran Arquitecto del Universo. En las mismas está representado el ser más importante que habita sobre el planeta Tierra. Las mujeres constituyen el ente de equilibrio emocional de todas las tribus biológicas – las familias -, y por ende de todas las sociedades.

Los hombres nacemos de una mujer; vivimos y nos sacrificamos por una mujer; y nuestros propósitos de ordinario se fundamentan en ella, que es la piedra angular y complementaria, para soporte emocional y de equilibrio existencial. También, la base de la conformación de la familia descendiente a que todo hombre aspira.

Lo más lamentable es que, las dignas representantes del llamado sexo débil, ¡que no es débil nada!, sino el más fuerte, a nuestro humilde entender, se haya venido dejando manejar de tal forma por aquella corriente de pensamiento infundada de la mal llamada liberación femenina, vista sólo en el ámbito de la competitividad absoluta con respecto al hombre, hasta lograr poner de lado en muchos casos la majestuosa personalidad atribuible a las mujeres; y que, éstas continúen soslayando la misma, al extremo de que, permitan que se les esté induciendo constantemente a tirar por la borda toda su feminidad, complementaria del sexo opuesto, como la importancia de su verdadero y efectivo rol sobre este planeta Tierra..

Las mujeres no tienen día específico, de ellas deben ser todos. Claro, de las que en verdad son “mujere”, no de las que conforman el gran montón, mujeres, que sólo se les denomina como tal, por el vestuario tanto interno, como el externo que utilizan. Aquellas que sólo aspiran a competir de tú a tú con sexo opuesto, y que ahora son boxeadoras, peloteras, karatecas, entre otras cosas.

La mujer debe ser considerada siempre como el símbolo sagrado de la procreación, la conservación, y la expansión de la especie humana. Sin ella, como medio, a través del cual toda alma encarna en este plano físico, se haría imposible la manifestación divina terrenal del Creador Supremo, por medio de sus Atributos también, llamados hombres.

La fijación de un día específico, dedicado a tan digno ser, constituye una forma de allantar y de seguirle tomando como instrumento para propósitos comerciales, y hasta políticos; como, de seguir procurando adhesiones a esa tan cuestionable corriente de pensamiento feminista moderna, por medio de la que se pretende pisotear su verdadera esencia; al igual que, el importante rol que le fuera asignado desde la Creación del Universo mismo. También, alejarle por completo de su naturaleza propia.

Día de la mujer, ¡son todos!; no sólo el 8 de marzo, por concepciones muy personales de algunas connotadas figuras femeninas, cuya mayor aspiración es la de promover la competencia de igual a igual entre ambos sexos, y romper con lo dispuesto por la Madre Naturaleza, en relación con sus representantes humanos, y a la vez encargados de la procreación y conservación de la especie.