Diferencias de perspectiva sobre el sistema universitario dominicano

Por Carlos Luis Baron viernes 6 de julio, 2012

La semana pasada, el Sr. Julio Amado Castaños Guzmán, Rector de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), sugirió al Presidente Electo reducir las becas para estudios en el exterior con la idea de retener a nuestros estudiantes, integrarlos al sistema universitario y fortalecer la educación superior dominicana. En el artículo del Listín Diario, propone ideas con las que estoy en total desacuerdo por lo que me permito plantear mis opiniones encontradas al respecto. Mis críticas están dirigidas a las ideas y no a la persona del Rector.

1. La educación superior dominicana compite a nivel internacional: “…y aseguró (el rector Castaños Guzmán) que en el país hay tres o cuatro universidades que compiten, en cuanto a calidad, con cualquier universidad del mundo.”

Aunque la metodología de un ranking siempre es cuestionable, podemos utilizar el recién publicado ranking de la firma consultora QS como diagnóstico de la calidad de la educación superior dominicana. No apareció una sola universidad dominicana dentro del grupo de las mejores 250 de América Latina, una de las regiones con mayores deficiencias educativas del mundo.

“Unas siete universidades cuentan con el nivel para ofrecer esa formación”, decía el rector Castaños Guzmán, refiriéndose a la educación ofrecida en el extranjero. No obstante, atribuyó la posibilidad de ofrecer esa educación a los jóvenes que han llegado al país con doctorados del exterior; fuerte contradicción. Me voy más lejos, ¿cómo sabe el Rector que hay siete universidades con “el nivel” y no una o dos o ninguna? No lo puede saber. El número viene de la intuición y así no se deben tomar las decisiones en el sistema educativo. Por esto la importancia de promover el debate de la acreditación institucional. Nuestras universidades no están acreditadas por una institución local, independiente y de credibilidad, ni mucho menos por una institución internacional.

2. El artículo sugiere que lo único importante en el proceso de educar a un estudiante universitario es el currículum académico.

La educación sirve muchos propósitos. La educación no sólo consiste en impartir un programa académico. El poder convivir en un ambiente diverso e intercultural además de la interdisciplinaridad que pueden ofrecer universidades de alta calidad en el exterior genera muchos beneficios colaterales. La creatividad, por ejemplo, que es un componente esencial de la cultura del emprendedurismo que queremos desarrollar en nuestro país, muchas veces nace de la diversidad y de la interculturalidad tan escasa en el país.

3. El Rector dice que muchos de los programas de postgrado que se imparten en las universidades de “Utah, Rochester y España” se podrían ofrecer aquí a más personas y a un menor costo.

No podemos comparar la educación ofrecida en dichas instituciones con la que ofrecemos en nuestras universidades por razones sencillas como la carencia de profesores de calidad a tiempo completo, disponibles en la gama de programas ofrecida en el exterior. El país no forma “una masa crítica de doctores.” Nosotros no ofrecemos programas al nivel de doctorado y los programas doctorales que han sido impartidos en el país, han sido posibles por las alianzas con instituciones internacionales, demostrando una nueva vez la fuerte contradicción en querer eliminar los programas de becas. Incluso, muchas de las relaciones interinstitucionales y la tendencia a internacionalizar la educación dominicana se deben en gran parte a las experiencias vividas por dominicanos en el exterior que hoy forman parte de las administraciones de nuestras universidades.

Parte del problema que veo en el enfoque tanto del gobierno como de las mismas universidades dominicanas es que se centran mucho en aumentar la matriculación universitaria en lugar de buscar la calidad del egresado. Esto ha resultado en universitarios con bajos niveles de productividad y altas tasas de desempleo.

Lo bueno sale caro. No invertir en una educación de calidad por su alto costo es no tener visión y no entender la necesidad de un sistema que dote a al estudiantado dominicano de habilidades hoy requeridas en un mundo globalizado y de la información. No podemos compararnos con buenos sistemas educativos cuando carecemos de políticas de admisión que vayan acorde a las supuestos objetivos estratégicos de nuestras instituciones de educación superior.

Uno de los principales desafíos que tendrá el nuevo gobierno del Presidente Electo Medina será el de revolucionar el sistema educativo dominicano. Las deficiencias del sistema en todos sus niveles dan fuerza a la pobreza incesante y destruyen todo motivo de empoderamiento social. No podemos eliminar el programa de becas internacionales. Más aun, el nuevo gobierno debe lograr aumentar la calidad de las becas mediante el descubrimiento de talentos y el desarrollo de alianzas estratégicas con las instituciones que logren insertar a la República Dominicana en el debate académico del más alto nivel.

Creo que las palabras del Rector sobre-estimaron la posición actual de la educación dominicana, pero eso de ninguna manera puede ser considerado como definitivo. Muy por el contrario, confío en que podemos lograr metas similares a tener una educación bien posicionada a nivel internacional. El trabajo que nos queda por delante es mucho. Así que debemos comenzar ya!

El autor es economista de formación. Realizó una Maestría de Relaciones Internacionales en Columbia University en la ciudad de Nueva York. Recién fue otorgado la Beca INICIA para continuar sus estudios de post-grado en Stanford University donde se especializará en Educación Comparada y Análisis de Políticas Educativas.