Dilema Electoral y Ley de Partidos Políticos

Por Carlos Luis Baron martes 31 de enero, 2012

Estas elecciones presidenciales a celebrarse el 20 de mayo del 2012, tienen la trascendencia de que con ella celebramos el cincuenta aniversario de la reinstauración de la democracia en nuestro país, lo que los tratadistas en la materia han llamado la “Primera Ola Democrática Contemporánea de la República Dominicana”.

Hace cincuenta años que el actual sistema de partidos políticos entró en vigencia, esto se produce en los albores de la guerra fría, donde el mundo político se dividía entre “Capitalistas y Comunistas”. Eran los años dorados de la revolución Cubana, el espejismo del mundo soviético gobernado por la llamada dictadura del proletariado y del otro lado en occidente el naciente imperio Norteamericano representante universal de los países capitalistas, donde se vendía la ilusión del sueño americano.

La disolución de la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas (URSS), tras la implementación de la Perestroika, ensayo del Ex Presidente Mijaíl Gorbachov y la caída del Muro de Berlín, significa el final del Comunismo como sistema político y dogma de estado. Esto originó que el mundo pasara hacer unipolar, el capitalismo y el libre mercado serian los dueños del mundo.

El tema del comunismo siempre fue trascendente en la vida política dominicana, en las elecciones Presidenciales, Congresionales y Municipales del año 1962, el candidato del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, Profesor Juan Emilio Bosch y Gaviño, fue acusado por el padre Jesuita Lautico García, de comunista, se produjo un debate en el fragor de las elecciones entre el Candidato del PRD y el Sacerdote en cuestión, fue el primer debate televisado del país, el moderador fue el Periodista Salvador Pittaluga Nivar, ganó ampliamente Bosch, demostró que no era comunista y que era un demócrata a carta cabal. Esto convenció al electorado compuesto por votantes de origen católico en un 99% en ese entonces, obteniendo una apabullante victoria.

Desde aquellos memorables días, cuando los hombres y mujeres participaban en el quehacer político por las ideas, que llevaba a la juventud a participar en proyectos de izquierda y a los conservadores a luchar por el mantenimiento de un régimen democrático. El partidismo en la República Dominicana se ha transformado totalmente, hoy los partidos son instituciones que no giran entorno a un proyecto ideológico, sino a los intereses de clanes gobernantes a lo interno de los partidos, lo que provoca divorcios hasta risibles entre las diferentes tendencias personales, por lo que vemos la disgregación en la campaña electoral entre candidato y partido postulante, también vemos fragmentaciones entre los militantes que quieren que su partido vaya a las elecciones con candidatos propios y los que quieren seguir como fetos papiráceos adheridos al más fuerte.

La pregunta de a quien siguen los ciudadanos: ¿al partido o al candidato?, la respuesta es obvia, los militantes, simpatizantes y ciudadanos, siguen a los Candidatos postulados por una plataforma electoral de solida sustentación. Por esas razones usted encuentra la dicotomía expresada en las preferencias cuando se le pregunta a las personas por quien usted vota, los candidatos están por encima de sus partidos en las preferencias, cuando ocurre inverso que el partido está por encima del candidato, significa que solo los votos duro de ese partido prefieren al candidato presidencial. Cuando se observa que más del 56 % favorece al Ing. Hipólito Mejía a nivel nacional, mientras que el techo del PRD está dentro de los dinteles del 40 y tanto por ciento.

Cuando objetivamos que el Partido Reformista Social Cristiano, PRSC, una parte de su dirección se inclina por la llamada: “Teta del Poder”, la inmensa mayoría disidentes pasa a apoyar al candidato del Partido Revolucionario Dominicano, como leemos todos los días en los diarios nacionales o se inhiben. Porque ideológicamente desde su génesis el PLD fue la antítesis del PRSC y aunque en las elecciones del año 1996, se produjo una alianza de contrarios, porque el PRSC, no iba a darle su apoyo al Candidato del PRD, que postuló a la Vice Presidencia un disidente de sus filas y desafecto del Dr. Joaquín Antonio Balaguer, quien en pleno uso de su extraordinario liderazgo de más de 60 años en la sociedad dominicana, además que era el presidente del gobierno , sus simpatizantes correspondieron a su líder, hoy las cosas son distintas, el apoyo no es por lealtad al líder, sino por conveniencias de los llamados “Come Cheques”.

Por estas razones somos partidarios de que se apruebe una Ley de Partidos Políticos, para que la República Dominicana tenga la magnífica oportunidad de perfeccionar su democracia y que en pleno Siglo XX1, en el Tercer Milenio de la Era Cristiana, los partidos sean modelos institucionales, asumiendo su rol en el forjamiento de una sociedad donde los mejores hombres y mujeres estén al servicio del país. Que el partido esté por encima de sus dirigentes y no los dirigentes por encima de sus organismos e institucionalidad. Aunque estamos conscientes que a lo interno del partido siempre existen grupos que difieren del sistema de convivencia y compiten, esa lucha debe tener su final, cuando termina la convención que elige al o a los candidatos.