Dominicana asesinada en Manhattan quería graduarse en la universidad

Por jueves 13 de octubre, 2005

NUEVA YORK._ La joven madre dominicana Tabatha Pérez de 24 años de edad asesinada accidentalmente de dos disparos frente al club nocturno Viva del Alto Manhattan, murió con el deseo de graduarse en Administración de Empresas, una carrera que había abandonado para dedicarse a cuidar su hijo Brandon de 6 años y disfrutar de la vida, según dijeron vecinos y allegados de la víctima.

La joven, cayó abatida la madrugada del miércoles, cuando después de sostener una discusión con otro sujeto, un hombre también dominicano, esgrimió una pistola disparando a mansalva e hiriéndola mortalmente.

Tabatha, quien residía en el edificio 705 de la avenida Gerard en el Sur de El Bronx, frecuentaba ese club así como otras discotecas en compañía de amigas y amigos, “porque le gustaba bailar mucho y disfrutar de la vida”, acorde con declaraciones hechas a EL NUEVO DIARIO por Sissy Mori, una amiga cercana de la muerta.

Cuando cayó herida, la madre fue recogida por dos sujetos no identificados hasta ahora por la policía y llevada al hospital Presbiteriano de la calle 168 en un carro privado. Una fuente policial sostuvo que la mujer, había muerto en la escena de la trifulca, pero preliminarmente se había informado que expiró minutos después en el centro asistencial.

Tabatha vivía con su hijo y recibió una bala en la cabeza. Otros dos hombres, entre ellos uno identificado como Rubén Martínez de 40 años, recibieron heridas en sendas piernas. Uno de los guardias de seguridad del club nocturno fue arrestado por la uniformada en conexión con uno de los heridos.

De Martínez, se dijo que es médico graduado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y que vive en Nueva York en condición de desamparado. Cada noche, se le veía a la puerta de la discoteca, solicitando ayuda económica de los parroquianos que entraban y salían.

Un testigo del hecho, informó que minutos antes de ser herido, le había regalado un dólar a Martínez a quien conocía por frecuentar semanalmente el lugar.

Mori describió a Tabatha como una joven sana, que no usaba drogas, ni era “suelta”, pero que le gustaba disfrutar del verano. “Es muy extraño, horrible lo que ha ocurrido con mi amiga”, sostuvo la amiga de la víctima que reside en el mismo edificio.

Otra amiga de Pérez, Samanta, quien es hija de Mori recordó que con frecuencia acompañaba a la víctima a centros nocturnos y discotecas a bailar. Ambas se separaron por un tiempo, porque Samanta decidió regresar a la universidad.

Pérez trabajaba en una tienda de ropa conocida como “Forever 21” de la calle 14 en el sector de Union Square en la parte Este del Bajo Manhattan. “Las dos se conocían bien, eran dos mujeres jóvenes con hijos a las que les gustaba divertirse”, indicó Mori.

El padre de Brandon, el hijo de Sabatha, está preso en una cárcel de Nueva York, explicó Sissi, agregando que el menor “era la vida de ella”. Sabatha, había quedado huérfana de padre y madre, quienes murieron hace algún tiempo, pero no se reveló en cuáles circunstancias fallecieron.

“Sabatha, siempre me hablaba de su deseo de regresar a la escuela y terminar sus estudios de Administración de Empresas”, dijo Sissi.

Mostrando varias fotos de su hija y Sabatha, mientras posaban para una cámara de la empresa SIN Production´s, que se dedica a explorar futuras modelos, pero aclaró que las mujeres nunca entraron a la agencia.

Al cierre de esta nota, el autor del crimen no había sido capturado por la policía