Dominicanos a Washington a mostrar sus logros y compartir sus 50 años de presencia en Estados Unidos

Por Carlos Luis Baron miércoles 6 de junio, 2012

Aquella época, cuando nuestros compatriotas tenían en territorio norteamericano una presencia limitada, en términos cuantitativos y cualitativos, no eran tomados en cuenta en el país que los había recibido en condición de emigrantes. Pero con el transcurrir de los años, y ante la necesidad del sistema dominante en el país receptor, de tener a su disposición mano de obra barata, los dominicanos y dominicanas se abrieron paso, ocuparon espacios en distintas áreas laborales, y su composición como comunidad de inmigrantes cambió en número y calificación laboral y profesional.

Los dominicanos de origen, y sus descendientes nacidos en los Estados Unidos de Norteamérica, se han convertido, por sus propios méritos, en hombres y mujeres de bien, respetados y reconocidos por sus significativos aportes al desarrollo económico, institucional y cultural de la sociedad norteamericana.

Esa gran masa de inmigrantes, que ayer se limitaba a vender su fuerza de trabajo en los grandes centros industriales de Norteamérica, hoy tiene muchos logros por exhibir, lo que hará el 28 de julio en el Washington Monument, en el National Wall en Washington DC.

En ese masivo y emotivo encuentro de compatriotas, compenetrados con nacionales de otros países, se va a poder comprobar y demostrar lo mucho que dominicanos y dominicanas han logrado y desarrollado, como hombres y mujeres que llegaron a territorio norteamericano dispersos, pero hoy constituyen toda una comunidad modelo en los mismos Estados Unidos.

Es posible que la misma comunidad dominicana no tenga una idea clara del gran peso específico y lo valorada que está como integrante de la sociedad norteamericana.

La laboriosidad, el sentido de la solidaridad, y la comprensión de lo positivo de integrarse a compartir con los norteamericanos de nacimiento y origen, ha hecho posible que los miembros de la comunidad dominicana sean aceptados sin prejuicios ni limitaciones por aquellos que forman parte de comunidades latinoamericanas, caribeñas y de otros continentes.

Ahí estarán presentes el próximo 28 de julio, compartiendo, charlando, intercambiando experiencias con miles y miles de profesionales dominico-americanos, educadores, artistas, dirigentes, funcionarios, líderes comunitarios, empresarios, deportistas, estudiantes universitarios y familias enteras incluyendo padres, madres, abuelos, hijos, primos y familiares.

Transmitiendo su calor solidario, haciendo gala de su sentido del humor, con su boca llena de risa, extendiendo la mano franca, codo a codo y paso a paso; cantando sus canciones, merengues y bachatas, recordando el pasado y con la alegría del presente, dominicanos y dominicanas, de nacimiento y origen, y otros nacidos y apegados al terruño norteamericano, marcharán unidos, y estarán sentados uno al lado del otro, el 28 de julio en el Washington Monument, en el National Wall en Washington DC.