Dominicanos en Washington, ejemplo de una noble, progresista y sobria presencia

Por Carlos Luis Baron miércoles 13 de junio, 2012

NUEVA YORK. – En el 1921 llegó a residir a Washington DC, una mujer dominicana que fue bautizada con el nombre de Mamá Corina, quien contrajo matrimonio en la capital norteamericana procediendo de inmediato a abrirle las puertas de su hogar a los que llegaban procedentes de la República Dominicana. Muchos de ellos se aliaron a afroamericanos y se integraron a las luchas por los derechos civiles, a través de la cual se conjugaban conquistas sociales económicas, políticas y culturales.

El doctor Ramón Antonio Negro Beras, en un artículo publicado en EL NUEVO DIARIO, destaca que el 28 de julio en el Washington Monument, en el National Wall, Washington, DC, dominicanos de origen y sus descendientes nacidos en los Estados Unidos de Norteamérica, se han convertido, por sus propios méritos en hombres y mujeres de bien, respetados y reconocidos por sus significativos aportes al desarrollo económico, institucional y cultural de la sociedad norteamericana.

Negro Beras, reconocido y reputado profesional del derecho, luchador por la libertad, la justicia los derechos y conquistas sociales, destaca en su artículo, que “aquella época cuando nuestros compatriotas tenían en territorio norteamericano, una presencia limitada en término cuantitativos, no eran tomados en cuenta en el país que los había recibido en condición de emigrantes”.

“En ese masivo y emotivo encuentro de compatriotas y compenetrados con nacionales de otros países, se va a poder comprobar y demostrar, lo mucho que dominicanos y dominicanas han logrado y desarrollado como hombres y mujeres que llegaron a territorio norteamericano dispersos, pero hoy, constituyen, toda una comunidad modelo en los mismos Estados Unidos”, apunta el reconocido abogado.

Médicos, abogados, expertos en finanzas, hombres y mujeres de negocios dedicados a las labores productivas, han creado una comunidad santiaguera merecedora del reconocimiento y de ser imitada.

Al revisar el proceso histórico de la comunidad santiaguera que se ha radicado en Nueva York, me permito destacar, que son líderes de la industria de supermercados, negocios que están adaptados a los estándares del mercadeo de la industria alimenticia. La mayoría de estos hombres y mujeres de negocios son de San José de las Matas, Sabana Iglesias, Los Montones Jánico y otras localidades.

“Estos dominicanos han logrado forjar una industria de servicios alimenticios en áreas de Nueva York donde otros no se atrevieron”, establecen nuestras investigaciones.

En la década del 50 al 60, llegaron a Washington cientos de inmigrantes dominicanos que fueron recibidos por Juana Campos y Providencia Ferreras, consideradas las madrinas de la comunidad dominicana en los Estados Unidos. Ellas promovían reuniones de orientación en la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Esta inmigración dominicana coincidió con los movimientos sociales por los derechos civiles que encabezó Jim Crow y que se extendió por toda la nación.

Campos y Ferreras Paredes, hicieron aportes significativos, al cambio social de la comunidad y se aliaron al movimiento afroamericano e hispano surgido en varios estados de la nación.