Dos mujeres matan a 37 agentes horas después reanude juicio Sadam

Por martes 6 de diciembre, 2005

Bagdad, 6 dic (EFE).- Al menos 37 policías iraquíes murieron hoy, martes, y 76 resultaron heridos en un atentado suicida perpetrado por dos mujeres horas después de que arrancara en Bagdad la cuarta sesión del juicio contra el ex presidente Sadam Husein.

Al parecer, ambas mujeres penetraron sobre el mediodía en una academia de policía de la capital, a esa hora repleta de oficiales y reclutas, e hicieron explotar en una de las aulas la carga que llevaban adosada al cuerpo, explicó el mando militar de EEUU en un comunicado.

Los médicos no descartan que la cifra de muertos pueda multiplicarse en las próximas horas debido la extrema gravedad de algunos de los heridos en el ataque, el más cruento ocurrido en la capital en los últimos meses.

Horas antes de la masacre, el Tribunal Especial que juzga a Sadam Husein y siete de sus antiguos colaboradores abrió la cuarta sesión del proceso, tras la polémica vista celebrada el lunes.

Los asistentes pudieron escuchar las palabras de la tercera testigo, una mujer cuya identidad no quiso revelar el juez, Razgar Mohamed Amin, por motivos de seguridad.

Al igual que el hombre que testificó el lunes, la testigo de hoy habló de las torturas y represalias en Dujail tras el intento de asesinato de Sadam Husein ocurrido en esta localidad del norte de Bagdad en 1982.

El rostro de la mujer no fue visible en ningún momento, ya que declaraba tras una tupida cortina negra

Sadam y sus siete antiguos colaboradores -entre ellos el ex vicepresidente Taha Yasin Ramadán- son juzgados por el asesinato de 148 personas en la localidad de Dujail, de mayoría chií.

Ahmad Hasan al Dujaili, de 38 años, se convirtió ayer en el segundo testigo en declarar contra los ocho acusados y el primero en afirmar que había presenciado torturas, violaciones y asesinatos en 1982.

Su testimonió quedó reforzado por otro ofrecido después por Yuad Abdelaziz, quien también relató casos de tortura y asesinatos cometidos a principios de la década de los años ochenta.

Sadam y su hermanastro, Barzán al Tikriti, ex jefe de los servicios secretos, interrumpieron en varias ocasiones a los testigos y pidieron que un equipo médico independiente examinara su estado mental.

El depuesto presidente iraquí volvió a poner en duda la legitimidad del tribunal que le juzga e indicó que su preocupación no era defenderse a sí mismo sino cuidar de Irak porque no tenía miedo a ser ejecutado.

Tras la sesión de ayer, también dudaron de la legitimidad del Tribunal los abogados de la Defensa y en especial el fiscal Ramsey Clark, quien fuera ministro de Justicia de Estados Unidos durante la Administración de Ronald Reagan.

Los abogados de la Defensa se volvieron a quejar, asimismo, de la falta de seguridad y pidieron una vez más que se les ofreciera la protección adecuada.

Desde que el proceso arrancara el pasado 19 de octubre, dos de los abogados del equipo legal de Sadam Husein han sido asesinados a tiros en Irak.

El Tribunal ha ofrecido a los letrados vivir y trabajar en la "zona verde", el recinto amurallado donde se celebra el juicio y donde se parapetan las embajadas de Estados Unidos y el Reino Unido, además de los edificios del nuevo Gobierno iraquí.