Echándole más leña al caos

Por Carlos Luis Baron miércoles 19 de diciembre, 2012

Cuando usted quiera atizar un fuego no hay nada más efectivo y sencillo que echarle más leña. Parece que este es el deseo de nuestros Diputados en cuanto a avivar el súper caos en lo que se ha convertido el sistema de tránsito y transporte en nuestro país.

No logramos entender en que parte del planeta viven estos Congresistas, que no se han dado cuenta que ya en nuestras ciudades no cabe un vehículo más. La solución no es inducir a la ciudadanía a obtener su personal medio de transportación. Todo lo contrario. En lo que el Poder Judicial y el Poder ejecutivo deben unir esfuerzos, es hacer lo que se ha hecho en ciudades como Curitiba, capital del estado de Paraná en Brasil, donde el Presidente Medina, cuando era candidato, fue testigo del orden vial que impera en esa ciudad.

Allí se hizo todo lo contrario a lo que se quiere hacer aquí y que ha sido modelo a seguir en cientos de ciudades a través de todo el mundo. Se comenzó, paulatinamente, a restringir el uso de vehículos privados al mismo tiempo que se iba aumentando y haciendo más eficiente el sistema del trasporte masivo. No es verdad que si usted tiene la facilidad de llegar a su destino en el Metro o en autobuses limpios, bien cuidados, a tiempo y barato, se va a arriesgar a llegar tarde por culpa de un mega tapón de los que se forman en nuestras grandes ciudades o, peor aún, a tener un accidente o un percance con uno de los dueños del país.

El Congreso y el Ejecutivo deben dirigir todos sus esfuerzos a continuar la segunda línea del Metro de Santo Domingo y a formar cooperativas de autobuses, principalmente de los llamados articulados, con los actuales choferes del arrabalizado, ineficiente y pestilente concho y adecentar la forma como el dominicano es transportado en estos servicios públicos.

Permitir la entrada de vehículos de siete años es seguir tirando a nuestras calles y avenidas esos destartalados anafes que aquí le llaman carros y que irían a engrosar el transporte llamado pirata propiciando la continuación de la anarquía existente y al mismo tiempo elevando la contaminación visual y ambiental. El concho y el moto concho deben ser piezas de museos en nuestro país.

Autobuses con rutas paralelas y perpendiculares, locales, expresos y súper expresos, con carriles exclusivos para estos, donde haya facilidad para hacerlo y con sistemas de transferencias buses a buses, buses a trenes y viceversa, es la solución. Cualquier otra cosa es contribuir al desorden.

No propiciemos las soluciones individuales. Colectivización del transporte y reducción del parque vehicular debe ser nuestro norte.