Educación, un valor mundial

Por Daniel Merchan jueves 23 de agosto, 2012

El papel de la educación y su desarrollo está en el centro de los debates actuales, como el desarrollo humano sostenible, la reducción de la pobreza, la promoción de los valores humanos universales y la tolerancia, y el reto de las nuevas tecnologías de información y comunicación.

La formación de las políticas educativas es compleja por naturaleza. La complejidad se debe no sólo al hecho de que la educación es un sector en el que es difícil identificar las bases y sus efectos previsibles, sino también a la diversidad de intereses que la educación representa para los diferentes actores de la sociedad.

El conjunto social, aunque no exclusivamente a través de la educación, pero sí también a través de ella, tiene obligación de transmitir los valores que nos permiten realizarnos y convivir como personas. Si nos referimos, por ejemplo, el sistema moral, la educación ha de transmitir el conjunto de valores, normas e ideales, obligaciones y prohibiciones compartidas. De hecho lo transmitimos, desde el punto y hora en que a cada miembro de la sociedad lo consideramos moral o inmoral según que adapta o no su conducta a ese sistema de valores de la sociedad en la que vive. La sociedad tiende siempre a ser conservadora en sus valores. Por necesidad, por pura sobrevivencia. Y eso se reflejará en la educación. Como dice Aristóteles “Enseñar no es una función vital, porque no tiene el fin en sí misma; la función vital es aprender.” Es evidente que estamos sufriendo una crisis en la educación, no solo por los malos resultados académicos, sino por la perdida de valores que muestran el alumnado en los niveles intermedios; al mismo tiempo, esto resulta contradictorio cuando tenemos aumento en los medios didácticos, sobre todo con los ordenadores y los programas diseñados para distintas disciplinas. En el mundo de hoy en día, uno de cada cinco adultos es todavía analfabeto (dos tercios de ellos son mujeres) al mismo tiempo, 75 millones de niños no están escolarizados.

El rol de la educación superior es complejo y vital, con un amplio abanico de retos emergentes que conllevan implicaciones políticas, económicas y sociales. Tal vez las más importantes sean las que afectan al conocimiento mismo, y que están influyendo fuertemente en el rol y la responsabilidad de la universidad en la sociedad.

La globalización, que lleva consigo oportunidades importantes, también plantea serios retos: la reducción de la pobreza y la disparidad en la distribución de la riqueza; la justicia internacional; la equidad global, la inclusión y los derechos humanos; la convivencia y el diálogo intercultural; la construcción de la paz; la gobernanza y la ciudadanía global; el desarrollo sostenible, etc. Es esencial explorar soluciones a los problemas globales e incluso provocar un cambio de paradigma para reconstruir la sociedad.

Según informes de La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) El gasto en educación y la ayuda a ésta han aumentado, referido a los avances de una de las Metas del Milenio, la de garantizar la educación primaria universal para 2015. Sin embargo, La UNESCO indicó que el volumen de la ayuda externa destinada a la educación se sigue situando muy por debajo de la suma de 11 mil millones de dólares anuales que sería necesaria para que los países de ingresos bajos alcancen los objetivos de la educación para todos Se trata de entender que se ha modificado de tal manera el marco del desarrollo humano que el reto es hacer frente a la responsabilidad compartida individual y corporativamente, sin renunciar a las competencias de cada una de las instituciones implicadas. En definitiva parece inobjetable que cualquier esfuerzo por extender y mejorar la educación a todos los niveles, tendrá efectos positivos tanto sobre el crecimiento de la economía como sobre la capacidad de acción y determinación de cualquier estado. Educación con eficiencia, equidad y sostenibilidad crearán sólidas barreras a la prosperidad económica y la estabilidad política y social.

Twitter: @Daniel_Merchan