EEUU atacado en múltiples frentes por intransigencia

Por miércoles 7 de diciembre, 2005

Montreal (Canadá), (EFE).- EEUU se ha tenido que enfrentar a múltiples criticas en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático por su rechazo a abrir conversaciones sobre la lucha para la reducción futura de emisiones de gases con efecto invernadero.

La ofensiva forma parte de la estrategia de la Unión Europea (UE) y Canadá, que confían que en los próximos tres días de negociaciones en la XI Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático en Montreal, Estados Unidos cambie su postura y se rompa el bloqueo impuesto por la negativa de Washington a negociar.

"La estrategia de Estados Unidos es decir que no a todo hasta el último momento", respondió el secretario general de la Oficina de Medio Ambiente española, Arturo Gonzalo Aizpiri, cuando se le preguntó sobre la postura de la delegación estadounidense, que el martes pasado negó su voluntad de discutir sobre el futuro.

Durante los pasados 10 días los representantes de Washington se han negado en redondo a abrir la puerta para que se pueda iniciar el proceso de futuras conversaciones, pero la presencia en Montreal a partir de hoy de los responsables políticos de Medio Ambiente anticipa un cambio en las negociaciones.

En ese sentido, el comisario europeo para Medio Ambiente, Stavros Dimas, apretó las tuercas a la delegación estadounidense al recordar que las conversaciones en Montreal habían sido aprobadas por el presidente de EEUU, George W. Bush, en la última cumbre del G8 celebrada en Gleneagles (Reino Unido).

"Seguiremos hablando con nuestros socios estadounidenses, recordándoles sus compromisos", afirmó Dimas durante una conferencia de prensa.

"En Gleneagles y en la Cumbre de la ONU de septiembre, el presidente Bush expresó su compromiso con la utilización de esta reunión aquí en Montreal para avanzar las discusiones globales sobre las acciones futuras en el cambio climático", añadió Dimas.

Por si existía alguna duda, Dimas leyó parte del comunicado final de Gleneagles, firmado por Bush, en el que se señala que "estamos comprometidos a avanzar en ese foro (la Conferencia de Montreal) la discusión global sobre cooperación a largo plazo para enfrentarnos al cambio climático".

Hasta el momento, la postura de los Estados Unidos en Montreal es insostenible incluso para una administración Bush que se ha destacado por su falta de voluntad de someterse a discusiones multilaterales.

Hoy, la Conferencia Circumpolar Inuit -el órgano de gobierno de las comunidades indígenas de las regiones árticas canadienses y estadounidenses- presentó una denuncia por violación de los derechos humanos contra Estados Unidos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El doctor Robert Corell, autor de la Evaluación del Impacto Climático del Artico (ACIA) finalizada en noviembre del 2004, indicó que para los "inuit" (indígenas del Artico) el calentamiento probablemente alterará o incluso destruirá su cultura de caza y distribución de alimentos".

La demanda, presentada por la presidenta de la Conferencia Circumpolar Inuit, Sheila Watt-Cloutier, acusa a Estados Unidos por ser el mayor emisor de gases con efecto invernadero y por su negativa a participar en esfuerzos internacionales para reducir sus emisiones.

Según Watt-Cloutier, "esta petición no es por dinero, es para animar a Estados Unidos a que se una a la comunidad mundial para que acuerde recortes más amplios de las emisiones de gases con efecto invernadero".