EEUU intenta disipar el mal sabor de boca de lucha del CAFTA-DR

Por martes 25 de octubre, 2005

Washington, (EFE).- Estados Unidos intenta disipar el mal sabor de boca de la lucha cerrada por lograr la aprobación del CAFTA-DR con un proyecto empresarial anunciado hoy para convencer al público de las virtudes de la reducción a las barreras al comercio. "El debate sobre CAFTA fue difícil y envió un mensaje que no está en armonía con las opiniones de las empresas manufactureras y el país", dijo en una rueda de prensa John Engler, presidente de la Asociación Nacional de Manufactureros, quien cree que hay más apoyo al libre comercio en las calles de EEUU que en el Congreso.

El CAFTA-DR, firmado por EEUU, Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y República Dominicana, fue aprobado por la Cámara de Representantes de EEUU por tan sólo dos votos en julio, tras numerosos atrasos.

Engler recalcó que "donde tenemos acuerdos comerciales son menores los déficit comerciales", con lo que tocó un tema delicado en Washington, pues el país tiene un déficit comercial récord que ascendió a 617.583 millones de dólares el año pasado.

Para difundir esas ideas, Engler y otros líderes empresariales anunciaron hoy el nacimiento de la Coalición Empresarial Estadounidense en pro de Doha (con el pegadizo acrónimo de ABCDoha).

La alianza tiene como objetivo promover el apoyo a las negociaciones para la liberación comercial de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

En la Coalición participan multinacionales como Cargill y Caterpillary Wal-Mart, así como asociaciones del calibre de la Cámara de Comercio de EEUU y la Asociación de Confección y Calzado de EEUU.

El proyecto tiene el beneplácito del Gobierno de Washington, como mostró la presencia en la rueda de prensa del representante de Comercio Exterior de EEUU, Robert Portman.

Portman señaló que el objetivo de la Coalición es destacar los beneficios de la liberalización comercial "no sólo en el Capitolio, sino en las calles, a la gente en los cafés, en los tractores".

Sin embargo, Portman no se mostró optimista sobre el futuro de las negociaciones en la OMC.

El principal obstáculo es la agricultura y el funcionario no alberga muchas esperanzas de que la propuesta agrícola que la Unión Europea presentará el jueves sea suficiente para dar oxígeno a las conversaciones.

"Las señales no son alentadoras", afirmó Portman, quien dijo que el viernes analizará la nueva oferta europea con representantes de Australia, Brasil, India y la propia Unión Europea en una conferencia telefónica.

Portman afirmó que para que sea satisfactoria, la propuesta europea tiene que llegar a la realizada por el G-20, que reúne a grandes productores agrícolas como Brasil, Argentina o India, en lo que respecta a la apertura de los mercados agrícolas.

"La propuesta del G-20 es el mínimo absoluto", enfatizó el funcionario estadounidense, que dijo que quiere una oferta europea "entre la del G-20 y la nuestra".

Ese Grupo ha propuesto que los países en desarrollo reduzcan sus aranceles en, como máximo, un 36 por ciento.

Además, pide que el porcentaje de productos "sensibles", sujetos a protecciones especiales, sea tan sólo un 1 por ciento de las líneas tarifarias, como también ha solicitado Washington. Bruselas quiere que esas excepciones alcancen un 8 por ciento.

En la Unión Europea existe una lucha interna sobre las posibles concesiones y Francia lidera el bando de los que se oponen a la reducción del proteccionismo.

El ministro de Agricultura francés, Dominique Bussereau, reclamó hoy en un documento que distribuyó en Luxemburgo que la Comisión Europea "se abstenga de hacer más cesiones agrícolas, especialmente en el acceso a los mercados".

Si sale adelante esa posición, el futuro de la cumbre ministerial de la OMC en Hong Kong en diciembre y de la propia ronda parece sellado, a tenor de la posición de EEUU.

"A menos que veamos ofertas de otros países, particularmente de la Unión Europea, sobre acceso a los mercados, no podrá haber éxito en la ronda", recalcó Portman. EFE