EEUU presenta cargos contra José Padilla por terrorismo

Por martes 22 de noviembre, 2005

Washington, 22 nov (EFE).- El gobierno de EEUU ha acusado al conocido como "talibán boricua", José Padilla, de conspiración para cometer asesinatos y ayudar a terroristas, más de tres años después de mantenerlo detenido en calidad de "combatiente enemigo".

Un jurado de investigación en Miami (EEUU) presentó 11 cargos en contra de Padilla, de origen puertorriqueño, y de otros cuatro sospechosos el pasado 17 de noviembre, y éstos fueron divulgados hoy en Washington por el secretario de Justicia, Alberto Gonzales.

Entre los cargos destacan los de conspirar para cometer asesinato, secuestro y dar apoyo material a terroristas.

El juicio contra los acusados comenzará previsiblemente en septiembre del próximo año y, de ser declarado culpable, Padilla, de 35 años, puede ser condenado a cadena perpetua.

El jurado también presentó cargos contra el canadiense Kassem Daher, que se encuentra prófugo de la justicia.

Los otros tres acusados, Adham Hassoun, Mohamed Youssef y Kifah Jayyousi, ya habían sido acusados previamente de otros delitos relacionados con el terrorismo.

Gonzales dijo en rueda de prensa que Padilla y los otros acusados "son presuntos miembros de una violenta célula de apoyo a terroristas que operaba en EEUU y Canadá".

El propósito de esa "célula" clandestina, según EEUU, era enviar dinero y otro apoyo material a terroristas en el exterior.

La presentación de cargos contra los cuatro presuntos terroristas "demuestra" que Washington todas las herramientas a su alcance para "combatir vigorosamente al terrorismo", dijo Gonzales.

No obstante, Gonzales no quiso explicar por qué el Gobierno ya no acusa a Padilla de querer cometer actos terroristas contra hoteles y edificios de apartamentos en EEUU -incluso con una bomba radiactiva-, como alegó con insistencia desde su arresto en 2002.

Con la presentación de la acusación, Washington evitó una confrontación con el Tribunal Supremo de EEUU, ya que el lunes próximo se cumplía el plazo en el que las autoridades debían responder a la apelación que hizo la defensa el mes pasado ante la máxima corte del país.

En esa ocasión, la defensa insistió en que las únicas "pruebas" en contra de Padilla se basan en rumores de "testigos secretos" y, peor aún, en las declaraciones que el acusado hizo durante sus interrogatorios sin la presencia de sus abogados.

El Tribunal Supremo debía pronunciarse sobre si el Gobierno tiene derecho o no a las detenciones prolongadas de ciudadanos estadounidenses.

El procesamiento contra Padilla también se produce cuando el Gobierno presiona ante el Congreso por la renovación de la ley antiterrorista de 2001, la misma que utilizó para la detención prolongada del presunto terrorista.

Desde su arresto el 8 de mayo de 2002, Padilla estuvo detenido como "combatiente enemigo" en una base naval en Charleston (Carolina del Sur) de forma indefinida, sin cargos formales y sin acceso a sus abogados.

Por órdenes recientes del presidente estadounidense, George W. Bush, el Pentágono trasladó la custodia de Padilla al Departamento de Justicia.

Hasta ahora, el Gobierno había resistido las exigencias de grupos defensores de los derechos humanos para que fuese sometido al debido proceso judicial en las cortes civiles, como garantiza la Constitución.

Padilla, un ex pandillero del área de Chicago, fue a parar finalmente a una cárcel en la Florida, donde se convirtió al islamismo y adoptó el nombre de Abdulá al Muhajir.

Cuando salió libre, viajó a Pakistán y luego a Afganistán, donde, según EEUU, recibió entrenamiento de Al Qaeda para aprender a fabricar y detonar bombas radiactivas, así como para cometer atentados, asesinatos, secuestros y mutilaciones.

Las autoridades le detuvieron cuando regresó a EEUU, el 8 de mayo de 2002, en el aeropuerto internacional O'Hare, de Chicago. El 9 de junio de ese año, Bush firmó una orden que calificó a Padilla como "combatiente enemigo".

Para los defensores de los derechos humanos, este caso resultó preocupante porque, entre otros factores, se trataba de la primera vez que un ciudadano estadounidense era declarado "combatiente enemigo" y, por lo tanto, privado de cualquier protección legal.

Cuando fue detenido, Padilla no estaba en una zona de combate ni realizaba actividades militares contra EEUU, y tuvo que esperar más de tres años para que el Departamento de Justicia finalmente presentara cargos formales. EFE