EEUU toma nuevas medidas contra peligro de mal de “vacas locas”

Por martes 4 de octubre, 2005

Washington, (EFE).- El Gobierno de EEUU anunció hoy que limitará el uso de algunos ingredientes en la alimentación del ganado en un intento por neutralizar el peligro de "la enfermedad de las "vacas locas.

La medida, que amplía normas respecto a los componentes del pienso animal impuestas en 1997 por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA), determina que algunas partes de los restos de un animal no puede usarse como ingredientes ante el riesgo de que sean portadores del agente que causa la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), más conocida como "el mal de las vacas locas".

Una forma rara de la enfermedad en los humanos, la variante de Creutzfeldt-Jakob, ha sido vinculada con el consumo de productos contaminados con la EEB y a la muerte de más de 160 personas, la mayoría de ellas en el Reino Unido en la década pasada.

"Estas medidas que hemos propuesto hoy reducen todavía más el riesgo ya pequeño al fortalecer las medidas aplicadas para proteger a los consumidores estadounidenses", señaló Andrew von Eschenbach, comisario provisional de la FDA.

La FDA señaló en una declaración que a partir de hoy se prohíbe agregar al alimento del ganado el cerebro y la médula espinal de animales mayores de 30 meses que no hayan sido inspeccionados.

También prohíbe el uso de otros restos de animales si antes no se han eliminado el cerebro y la médula espinal y el de carne separada mecánicamente de materiales considerados peligrosos.

La prohibición incluye también el uso de ese tipo de ingredientes en los alimentos destinados a otros animales, como aves, cerdos y mascotas.

Fuentes de la FDA dijeron que la ampliación de las normas sobre alimentación del ganado en vigencia desde 1997 son importantes porque se considera que los restos de animales incluidos como ingrediente en el pienso son la principal vía de infección.

Sin embargo, grupos de defensa del consumidor señalaron que la medida no es lo suficientemente severa al no prohibir de manera total el uso de restos de animales en la alimentación.

"No deberíamos estar alimentando los animales con restos de mamíferos. Este es un resquicio peligroso que pone a los estadounidenses ante un peligro innecesario", manifestó un portavoz de la Unión de Consumidores. EFE