EEUU y Perú alcanzan Tratado de Libre Comercio

Por miércoles 7 de diciembre, 2005

Washington, 7 dic (EFE).- EEUU y Perú cerraron hoy un Tratado de Libre Comercio (TLC) tras resolver las últimas diferencias sobre agricultura y propiedad intelectual, después de que Lima se desmarcarse de Ecuador y Colombia, y decidiese negociar por separado con Washington.

La estrategia le dio resultado y después de tres días de sesiones maratonianas, sus negociadores lograron culminar unas conversaciones cuyo inicio se anunció en noviembre de 2003 y que comenzaron en mayo del año siguiente.

"Es un acuerdo que Perú necesita para el aumento del crecimiento económico. Sin embargo, no es la panacea", dijo el ministro de Producción, David Lemor, a la salida de la Oficina de Comercio Exterior de EEUU (USTR).

Una alta funcionaria de la USTR, que no quiso ser identificada, confesó que no esperaban cerrar tan rápido el acuerdo con Perú.

Explicó que las negociaciones fueron muy intensas el martes hasta bien entrada la noche y que estaba claro que los negociadores peruanos querían un pacto.

El convenio eliminará tan pronto como entre en vigor los aranceles a dos tercios de las exportaciones de EEUU a Perú, según la funcionaria.

El acuerdo coloca presión sobre Ecuador y Colombia, que reanudarán a principios del año que viene unas negociaciones en las que el texto alcanzado por EEUU con Perú será un referente.

En el lado positivo para esos países, Lima logró que se dejase fuera la exportación de ropa usada, que EEUU quería vender a los andinos.

Por el lado negativo, Lima consiguió tan sólo un aumento pequeño de su cuota de exportación de azúcar a EEUU, un sector que a Perú le interesa poco, al contrario que a Colombia.

Para la funcionaria de la USTR, sería estupendo si se tuviese un acuerdo andino, pero el pacto alcanzado hoy es bilateral y puede ser aplicado de esa forma, si las negociaciones con los otros dos países no funcionan.

El convenio deberá ser ratificado por las legislaturas de Washington y Lima para que entre en vigor.

El principal beneficio del pacto para Perú es el acceso permanente al mercado de EEUU, destacó el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Alfredo Ferrero, que encabezó la delegación negociadora de su país.

Los países andinos actualmente pueden vender sin tasas aduaneras ciertos productos en EEUU gracias a la Ley de Preferencias Comerciales Andinas y Erradicación de la Droga (ATPDEA), pero ésta vence en diciembre del 2006 y "seguramente no sería renovada", dijo Ferrero.

A pesar de su alegría por lograr el acuerdo, el ministro reconoció que Perú "está pagando un costo para entrar al mercado más grande del mundo".

El ministro Lemor indicó que su Gobierno enviará al Congreso un serie de propuestas que contempla la compensación a sectores "que puedan verse perjudicados", principalmente el agropecuario.

El pacto prevé la eliminación progresiva de los aranceles al comercio de alimentos, aunque no toca los subsidios millonarios que EEUU dedica a su campo y que Washington ha insistido que sólo reducirá como parte de un acuerdo en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

La estrategia peruana fue atrasar al máximo la supresión de los impuestos aduaneros y logró que la apertura total a las partes de pollo y el arroz estadounidenses, entre otros productos sensibles, sólo se materialice 18 años después de la entrada en vigor del pacto.

Otro área delicada es la propiedad intelectual. Washington consiguió que Perú accediese a proteger durante cinco años los datos de prueba de los fármacos, lo que impide la venta durante ese período de medicamentos genéricos, que son mucho más baratos.

Los países andinos habían ofrecido tres años de protección. No obstante, Washington concedió un mecanismo para romper esa exclusividad por motivos de emergencia nacional, según Ferrero.

Aún así, la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, reconoció que "existe la posibilidad de que suba el precio de los medicamentos", como consecuencia del acuerdo.

El convenio incluye por primera vez en un TLC una mención a la biodiversidad y la necesidad "de compartir los beneficios de los conocimientos tradicionales", indicó Ferrero.

Sin embargo, se desconoce si esta declaración va más allá de las buenas intenciones, pues el texto del pacto no ha sido divulgado.

A los países andinos les preocupa que se patenten en EEUU medicinas hechas a base hierbas medicinales que las comunidades indígenas usan desde hace cientos de años, como ya ha ocurrido. EFE