Ejercicio fisico- las caminatas

Por Carlos Luis Baron martes 31 de julio, 2012

Recomendaciones medicas para aquellas personas que piensan hacer caminata o practicar algún tipo de ejercicio.

Selección Medica de los pacientes

Tiene como objeto determinar cuales son aptos para la práctica del ejercicio físico y valorar los factores de riesgo que pueden modificar o limitar un determinado programa de ejercicio, para esto podemos distinguir tres grupos:

1.- Personas de treinta-cuarenta años de edad que gozan aparentemente de buena salud.

Se incluyen en este grupo aquellas personas que no presentan ningún factor de riesgo cardiovascular. En estos casos es suficiente un estudio clínico que se limite a un adecuado interrogatorio y reconocimiento medico convenientemente orientado. En estos pacientes es recomendable hacer E.C.G. en reposo y análisis de laboratorio, ej: hemograma, glicemia en ayuna, investigación de lípidos y un análisis de la orina, lo cual es preferible repetirlo cada año como una prevención de la hipertensión.

2.- Individuos asintomáticos de más de cuarenta años, pacientes que presentan factores de riesgo cardiovascular.

Es natural que estos individuos deban ser sometidos a un examen más riguroso. El examen clínico se debe concentrar en las funciones cardiovascular, pulmonar, metabólica y muscular; prestando la máxima atención a los síntomas que puedan aparecer durante las pruebas de esfuerzo como disnea, dolor toráxico, mareos, fatiga e incluso claudicación. También es preferible realizar una radiografía de pulmón y una prueba espirométrica, principalmente aquellos pacientes que presentan algún antecedente pulmonar.

3.- Pacientes con enfermedad cardiovascular y algunas afecciones que sean crónicas.

Estos pacientes deberán ser sometidos a un examen todavía mas riguroso, teniendo siempre en cuenta que lo mas seguro es que están bajo tratamiento medico y lo mas recomendable en este caso es ponerse en comunicación con su medico tratante para coordinar la actitud a tomarse antes de comenzar su ejercicio.

La prueba de esfuerzo puede realizarse actualmente en algunos hospitales y en la mayoría de los centros privados, proporcionando una valoración objetiva muy útil de las reacciones fisiológicas al ejercicio, citaremos el registro continuo del E.C.G. y las determinaciones frecuentes de la tensión arterial. Las alteraciones más importantes se observan en el E.C.G.

Es recomendable que las sesiones del ejercicio se mantengan como máximo de 30 – 45 minutos y practicarse de 3 – 4 horas a la semana para conseguir resultados satisfactorios.

En conclusión: El entrenamiento es sin lugar a dudas beneficioso para un gran número de pacientes con o sin enfermedad cardiovascular conocida. El grado de participación de un paciente en un programa de ejercicios, depende mucho de su motivación; pero el medico puede estimular esta motivación, explicándole claramente los efectos del ejercicio sobre las funciones cardiovasculares y metabólica.

También estos ejercicios pueden combinarse de forma eficaz con otras medidas higiénico-dietéticas como son el adelgazamiento, el control de la tensión arterial y el abandono del tabaco, sobre todo en los casos de enfermedad cardiovascular.

Es necesario que las personas que practican las caminatas o cualquier tipo de ejercicios tengan un conocimiento de estas recomendaciones médicas.