“El aborto nunca es una terapia, sino un acto violento que se puede y se debe evitar”

Por admin lunes 3 de marzo, 2008

Madrid, 3 de marzo de 2008.– Un grupo de 19 instituciones se han coordinado en Ecuador para promover el mal llamado “aborto terapéutico”. Sobre este particular, la directora de la Oficina Internacional de la Fundación Vida, Paulina Sada, ha señalado que “el aborto nunca ha sido ni es una terapia médica, sino la causa de la muerte de un ser humano aún no nacido que en la madre produce un fuerte trauma.

Además de ser un acto violento, el aborto produce el síndrome post aborto, que es una intensa pena psicológica por haber abortado. Eso lleva al suicidio siete veces más que el parto, por muy indeseado que éste sea. En ocasiones produce graves trastornos mentales y sociales que pueden durar toda la vida: psicosis, depresión, insomnio y pesadillas, angustia, alcoholismo, drogadicción, promiscuidad o frigidez, violencia en el hogar, autolesiones, desconfianza en la pareja, irascibilidad, etc.”

“Resulta además preocupante que este grupo promueva el aborto como ‘una decisión de la mujer, lejos del control ético y moral’, según afirman. Primero porque el padre de la criatura también tiene algo que decir sobre la vida de su hijo, y luego porque ninguna decisión debe escapar a la ética sanitaria, ni a la moral de cada uno. De cualquier forma, el aborto procurado es un grave daño para la madre y para su hijo, porque éste muere y la madre queda seriamente dañada. Pero también la sociedad resulta agredida por la ley que lo permita, de modo que puede afirmarse que toda ley que permite el aborto es una ley injusta”, sigue diciendo.

“Las situaciones de riesgo de aborto pueden superarse cuando se entiende el problema y se aplican soluciones. El doctor Eli J. Schussheim, presidente de la entidad israelí EFRAT, ha descrito cómo en 2007 salvaron la vida de 3.502 niños, contando con la colaboración de 3.000 voluntarios. En el mismo periodo, la Fundación Vida salvó 547 niños con 30 voluntarios. De este modo cada día constatamos que el riesgo de aborto tiene soluciones”, añade.

“La promoción del aborto provocado emplea muchas veces del término ‘aborto terapéutico’ para referirse al ‘aborto indirecto’, que se da cuando no existe la posibilidad de salvar a ambos. Pero al aborto propiamente dicho nunca soluciona nada. Nunca una mujer ha dicho que su aborto procurado le hizo feliz, y sin embargo luego quienes abortan guardan en silencio la pena de haberlo realizado”, termina diciendo la directora de la Oficina Internacional de la Fundación Vida.