El binomio Leonel Fernández y Vincho Castillo

Por Carlos Luis Baron jueves 19 de julio, 2012

La política ha rociado de trampas al ser humano, las cosas son tan reales como la vida misma; fabrican el miedo y la fortuna; son increíbles. Es por eso que Leonel ha hecho tantos negocios para su supervivencia. Miguel Vargas no lo puede negar. ¡Hasta las flores hacen pactos con los insectos y los pájaros formando la co-evolucion de los socios para la existencia! (Fotoquímica de amor y confianza, la transfiguración del servicio interactivo).

Leonel Fernández sembró en el país apagones, delincuencia y miseria como cultura del futuro; Vincho Castillo fue el abonador alabancioso de ese proyecto.

La enfermedad silenciosa que esta por acabar con la vida política de Leonel Fernández es causa común del maleficio que él y Vincho Castillo negociaron con Balaguer. La cultura del desorden no encontró cabida en un rinconcito del olvido que patrocina la memoria, donde la imaginación estaba podrida; tampoco encontró cupo o se hizo macho la promesa a Danilo Medina de que algún día le apoyaría de forma sincera.

Leonel tiene una varita mágica que le ayuda y le protege para lavar y tratar de higienizar su lenguaje cosa que no le permite un comportamiento coherente con su accionar. Como cristiano sus hechos son moros.

El agujero negro de la economía del país solo lo conocerá Danilo Medina Cuando realmente asuma la presidencia y los contrarios le cuenten. Por nuestra parte, seguimos ofreciendo la luz de alerta para aquellos incrédulos que han dormido en la parabólica imaginación, alfombra mágica, con que Leonel Fernández remoza sus discursos.

Se fue a botar el golpe para fanfarronear sus logros por el triunfo en las elecciones pasadas donde solo en un país como Haití y el nuestro se soporta lo que paso. Ahora aparece Danilo Medina, como avispa de caballo sin ponzoña; dispuesto a corregir lo que está mal y hacer lo que nunca se ha hecho. Lo que nunca se ha hecho es llevarle la contraria a Leonel Fernández, y atreverse a corregir lo que Leonel dice que está bien.

En mi país la inteligencia, la diligencia y la delincuencia andan de la mano. Entre el mundo real, la justicia y nuestro miedo hay puertas de misterio. Por largo tiempo medito buscando lo que se mueve despacio y callado, así encuentro cosa que me ayuda a conservar la vida. He hecho un trato, de un eslabón a otro, en la cadena de la vida y subsistencia. Me cuido mucho de las Megabandas de sicarios en dominicana, con uniformes propios; a usted no le dejan abrir las puertas de la imaginación. La sombra cobra vida y la muerte reaparece, todo es incomprensible hasta la visibilidad del agua en luna llena se hace imposible.

La política ha rociado de trampas al ser humano, las cosas son tan reales como la vida misma; fabrican el miedo y la fortuna; son increíbles. Es por eso que Leonel ha hecho tantos negocios para su supervivencia. Miguel Vargas no lo puede negar. ¡Hasta las flores hacen pactos con los insectos y los pájaros formando la co-evolucion de los socios para la existencia! (Fotoquímica de amor y confianza, la transfiguración del servicio interactivo).

No podemos negar que el binomio Vincho-Leonel ha sumado controversias impredecibles al diccionario político dominicano, “!que carga!”.