El cine-documental como forma de enseñar nuestra historia

Por Carlos Luis Baron viernes 24 de agosto, 2012

Es lamentable que la mayoría de nuestros niños, niñas y adolescentes, desconozcan los sacrificios que padecieron nuestros libertadores, para que HOY, los y las dominicanas, podamos gozar de la protección de un Estado, un Territorio, una Bandera, un Escudo y un Himno.

Es penoso ver el desconocimiento que tienen la mayoría de los ciudadanos, -sin importar el grado académico-, de la vida y obra de nuestros padres fundadores.

Y aquí es donde me pregunto ¿y los Ministerios de Cultura y Educación, donde están que no han tenido la iniciativa de elevar los niveles de enseñanza de nuestra historia, la formación de nuestra isla, nuestras costumbres y nuestra cultura, a través del Cine-documental y el teatro?

Se ha demostrado que la educación a través de los métodos audiovisuales llega más, y es mejor entendida y comprendida por nuestros estudiantes.

Es por ello, que nuestras autoridades, -en especial aquellas que están llamadas a formar a nuestros futuros líderes-, deben tomar en cuenta la enseñanza de nuestra historia.

De acuerdo con mi humilde opinión, el cine, como el documental y el teatro, deben ser elementos esenciales para llevar en la mente y en el corazón de los y las dominicanas, el mensaje de patriotismo, de nacionalismo y de dominicanidad, que jamás deben desaparecer del alma de los y las dominicanas.

Porque ningún pueblo del mundo puede sobrevivir y subsistir mucho tiempo, si no transmite a sus generaciones, las costumbres, la cultura, los ejemplos de solidaridad y cooperación ofrecidos por los miles de héroes anónimos que ofrendaron sus vidas y sus recursos para que hoy disfrutemos de esta patria…mil veces humillada, pero mil veces vuelta a levantar.

El Cine-documental y el teatro, deben servir para que cada dominicano conozca los esfuerzos y el sacrificio que le costó a Juan Pablo Duarte, Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Félix María Ruiz, José María Serra, Felipe Alfau, Francisco del Rosario Sánchez, Juan Nepomuceno Ravelo, Benito González, Jacinto de la Concha y Matías Ramón Mella, crear La Sociedad Secreta La Trinitaria, el 16 de julio de 1838.

Esa organización secreta, fundada en la casa de Doña Josefa Pérez de la Paz –Chepita-, y madre de Juan Isidro Pérez, -uno de los fundadores de La Trinitaria- estaba ubicada exactamente frente a la Iglesia del Carmen, y se puede considerar que fue este el germen que culminó con la proclamación el 27 de Febrero de l844, de una Nueva Nación en el concierto de países libres de América y el mundo, conocida desde entonces como República Dominicana.

Es bueno que las y los dominicanos recordemos que uno de los elementos mejor utilizados por Los Trinitarios, fue el teatro, mediante el cual se difundían las ideas libertarias e incluso, servían para organizar reuniones sin despertar sospecha de los invasores haitianos.

Y me pregunto. ¿Por qué si actualmente contamos con los medios de comunicación masivos y toda la tecnología a nuestro alcance, no la podemos poner al servicio de la patria?