El congreso, la regulacion salarial y la sociedad dominicana

Por Carlos Luis Baron martes 24 de julio, 2012

Hace mucho tiempo la sociedad dominicana ha debido poner en perspectiva de juicio el accionar de los legisladores que han conformado el congreso en los últimos años, tomando en consideración que el desarrollo de la sociedad depende de las decisiones que se toman en la sala legislativa o dicho congreso, pues resulta que muchas de las decisiones tomadas no han beneficiado en lo absoluto a la sociedad dominicana, sino por el contrario han beneficiado a un empresario determinado o a ún consorcio empresarial internacional, como ha sido el caso de La Rosario co. Y ahora mas reciente La Barry Gold, pero lo que en particular me ha motivado escribir, ha sido el proyecto de ley sobre la regulación salarial en el Estado domincano. Y es que parece mentira que las dádivas del hombre del maletín pesen más en la conciencia de algún legislsdor que la de un virtual desarrollo social y económico producto de un buen proyecto que beneficie a la sociedad o a algún ente social significativo como lo es esta parte de la sociedad desventajada en su salario.

Es una vergüenza que en el congreso existan parámetros, para la regulación de salarios cuya desigualdad representa la inequidad mas absurda en términos salarial vista posiblemente en el hemisferio, donde el primer perjudicado es el Presidente del país, los policía, militares y empleados comunes por mencionar a algunos, si tomamos en consideración nuevamente que el jefe de Estado gana noventa mil pesos y el ministro del Banco Central o el Banco de reservas ganan dies y quince veces por encima del salario del presidente, claro haciendo uso de la ingenuidad que se supone debemos asumir ante esta situación, pero, es un sutíl comparación.

Pero es mucho mas inconcevible que en un país conciderado presidencialista, donde la sociedad espera, que si muy bien el poder ejecutivo ha tenido la voluntad de someter el anteproyecto de ley, es tambien esperado que de la misma manera que ha impulsado anteproyectos menos significativos haga un gesto de solidaridad si nó con él mismo con los demás, que aunque no en igualdad de clase, sufren por la desproporcionada desigualdad que en estos momentos es motivo de evaluación en el congreso.

O es que acaso en el criterio de gobernar a Republica Dominicana hay alguna enmienda donde dice que se debe estar del lado de los que presionan solo para sastifacer beneficio de un sector social conocido y siempre favorecido. O es que dos o tres legisladores en conjunto con unos cuantos Ministros amparados en el Hombre del Maletin puedan desviar a su antojo el desarrollo social y económico de un país donde solo no están en crisis los que se oponen al proyecto, porque tienen la facultad de ganar el sueldo que les dá la gana sin que exista para ellos ningún tipo de regulación, es verdaderamente inconcevible, cuando ellos son los que precisamente motivan a la puesta en discusión dicho proyecto de regulación salarial merecido por demás, si tomamos una vez más en consideración que la diferencia entre el sueldo de un policía y un ejecutivo de tercera o cuarta categoría es igual de abismal que entre el sueldo del presidente y un ejecutivo de primera, con el respeto que merece la humildad del primer ejecutivo.

Definitivamente que la sociedad dominicana debe entrar en reordenar lo que se puede llamar Escala de Valores, pues aparentemente no están incluídos algunos sectores de la sociedad a quienes precisamente se les exige entrar en un regimen de valores sociales que permita un mejor convivir entre la misma sociedad, lo que se entiende permitiría un mejor control de la criminalidad e inseguridad que a mí juicio tiene mucho que ver con la extravagante desigualdad salarial.

Es esencial que el nuevo mandatario pueda tomar control sobre los flagelos que tienen sus origenes en las desigualdades sociales, tomando como base el tope salarial desde el primer ejecutivo en adelante, sin excluir a ninguna esfera socio profesional , pues si muy bien algún buen técnico de una específica carrera se considera sobre evaluado por su capacidad y experiencia y que por esa razón debe ganar mucho más, no es menos cierto que de igual manera se necesita que otros técnicos alcancen el mismo nivel de experiencia, evitando a sí que se tenga que vitalicizar a un profecional en un ministerio cualquiera por su capacidad, obligando de ésta manera a que esa luminaria profecional pueda crear su propia empresa y no someter el Estado a su merced. En la empresa privada se dá mucho el caso de que se vá el más capacitado de los empleados y al poco tiempo aparece otro de igual o más capacidad. De ahí el refrán [No hace falta el que se vá si no el que vendrá]. Si no es que el compromiso político con esta clase o profesional en específico está por encima de la sociedad.

En conclusión, los legiladores, el muy querido y despreciable Hombre del Maletín, como la sociedad dominicana en general deben entrar en sensatéz, para lograr se haga realidad el proyecto de ley que posiblemente traiga sociego a un pueblo que vive sumamente inconforme con esta innecesaria y descomunal desigualdad, causante posiblemente de muchos de los males que acontecen a diario en nuestra querida PATRIA.