El Corán

Por Carlos Luis Baron jueves 8 de marzo, 2012

Antes de entrar en detalles, deseo aclarar que no soy un especialista en esta materia, que mis modestos conocimientos datan del 2003, cuando viviendo en Indianápolis Indiana, USA, me sobraba algo de tiempo e inicié la lectura de la vida de los árabes y por supuesto leí por primera vez el Corán. Aunque el Corán es considerado sagrado y eterno, lo mismo que Dios, en mis estudios he encontrado varias versiones que ponen en duda tal creencia. Por ejemplo, en cuanto a su origen:

1. Se dice que su recopilación fue ordenada por el califa Utman, el primero de todos, pero solamente las mujeres del Mahoma tenían sus copias.

2. Durante el califato de Utman ibn Affan, hubo disputas relativas a la recitación del Corán.

3. Los eruditos musulmanes afirman que si el califa hubiera ordenado la recopilación del Corán, este nunca habría sido relegado al cuidado de una de las viudas del profeta.

4. Existieron varias copias totalmente diferentes una a la otra.

5. Utman envió copias del texto final a todos los rincones del imperio islámico y ordenó la destrucción de todas las copias que difirieran de la nueva versión.

6. En lo que respecta a las copias que fueron destruidas, las tradiciones islámicas aseguran que Abdallah Ibn Masud, Ubay Ibn Ka’b y Alí, el sobrino de Mahoma, habían preservado algunas versiones que diferían en algunos aspectos del texto utmánico que es considerado ahora por todos los musulmanes.

7. Varios de los manuscritos, incluyendo el manuscrito de Samarkanda, son reivindicados como copias originales de las enviadas por Utman; no obstante, muchos especialistas, occidentales e islámicos, dudan que sobreviva algún manuscrito utmánico original.

Por estas y otras razones, es totalmente dudoso el origen y la autenticidad del texto hoy conocido. Para no entrar en contradicción, con los que sostienen el origen sagrado del texto, ya que lo mismo se pudiera decir de la Biblia, voy a sostener que ese libro recoge las mejores intenciones de un hombre que quiso emular a Moisés y a Jesucristo y crear una liturgia religiosa que identificara a su pueblo. El Corán en sí, tiene sus bases en la ley de Moisés y hace referencia a la vida de los cristianos primitivos y de su líder Jesucristo. Y se puede decir que solamente es sagrado para los musulmanes.

Parecería un absurdo considerarlo a la par con la Biblia, ya que la Biblia antecede en miles de años al Corán y que ella se encuentra referida dentro de sus manuscritos. Además, Mahoma fue un simple hombre, mujeriego, iletrado y su tumba se conoce. Por otra parte, Jesucristo, el eje central de la Biblia, es Dios, casto, todopoderoso, todo lo sabe, y lo que supuestamente fue su tumba está vacía.

Jesucristo, en su persona del Espíritu Santo, vive entre nosotros hoy, hace milagros de sanidades y transforma las vidas de los que le creen y le buscan. Mahoma no. El evangelio de Jesús es aceptado voluntariamente y nadie bajo el argumento de ser cristiano se adjudica actos de terrorismo, ni se inmola, cree en un matrimonio con una sola mujer y hasta la muerte, no tiene como opción el divorcio, los musulmanes sí.

Todo lo anterior, es solamente para hacer referencia a las calidades de los autores de los textos en cuestión. Los especialistas musulmanes registran determinadas diferencias entre las versiones, las cuales consisten casi totalmente en variantes léxicas y ortográficas o diferentes conteos de versos. Esto le quita lo sagrado, desde un punto de vista universal.

Como ya dije, El Corán toma muchos personajes que aparecen en los libros sagrados del judaísmo y el cristianismo (Torá y Biblia) y en la literatura devota (por ejemplo, los libros apócrifos), con muchas diferencias en detalle. Personajes del mundo hebreo y cristiano muy conocidos como Adán, Noé, Abraham, Moisés, Jesús de Nazaret y Juan Bautista aparecen mencionados como profetas islámicos. Entre las razones ofrecidas por la crítica de la doctrina del "Corán eterno" se encuentra su implicación en el tawhid, o "la unidad de Dios". El pensamiento de que el Corán es la palabra eterna y no creada de Dios y que siempre ha existido junto a Él podría llevar a pensar en un concepto plural de la naturaleza de Dios. Preocupados de que esta interpretación parezca hacerse eco del concepto cristiano de la "Palabra eterna de Yahweh" (Logos), algunos musulmanes, y particularmente los mu’tazilíes rechazaron la noción de la eternidad del Corán. Sin embargo, la mayoría de los musulmanes actuales opinan que esta visión de los mu’tazilíes es producto de la no comprensión profunda de la naturaleza misma del Corán y de su relación con el tawhid.

Aunque algunos eruditos concuerdan con varios de los aspectos señalados por las tradiciones islámicas relativas al Corán y sus orígenes, especialistas escépticos aseguran que Mahoma mismo compuso los versos y las leyes que integran el texto y que se las atribuyó a Alá para darles legitimidad; agregan que sus seguidores memorizaron y escribieron sus revelaciones y que numerosas versiones de estas revelaciones circularon después de su muerte en el año 632; aseguran asimismo que Utman ordenó la recopilación y el ordenamiento de esta masa de material entre 650 y 656, lo cual también es descrito por los eruditos islámicos. Los eruditos occidentales señalan muchas características del Corán (sus repeticiones, su ordenamiento, la mezcla de estilos y géneros) como signos de un muy humano proceso de recopilación que nada tiene que ver con supuestos "métodos divinos".

Mientras que la Biblia es consistente en sus principios, en el Corán tenemos contradicciones sobre cosas que se prohíben, a veces ocurre que unos versos prohíben una práctica determinada mientras que otros la permiten. Esto es interpretado por los musulmanes a la luz de la cronología relativa de los versos: debido a que el Corán fue revelado durante el curso de 23 años, muchos de los versos fueron clarificados o relacionados (mansukh) con otros versos. Los comentadores musulmanes explican esto afirmando que Mahoma fue dirigido de manera tal que pudiera liderar a un pequeño grupo de creyentes por el camino recto, en vez de revelarles de una sola vez el rigor total de la ley. Por ejemplo, la prohibición del alcohol fue llevada a cabo de forma gradual, no de inmediato.

Los musulmanes aseguran que el Corán es destacable por su poesía y por su belleza y que su perfección literaria es una evidencia de su origen divino. Debido al hecho de que esta perfección solo es perceptible para los que hablan árabe, se considera que el texto original en árabe es el “verdadero” Corán. En general, las traducciones a otras lenguas son tenidas como simples glosas, en tanto interpretaciones, de las palabras directas de Dios. Esto no ocurre con la Biblia, aunque tenemos que admitir que se pierde significado dependiendo del método usado en la traducción de un lenguaje a otro, pero el espíritu de cohesión se mantiene demostrando lo sagrado del texto.

Por último, les reitero que no soy un especialista en esta materia, que no es mi interés denostar ni destruir esa corriente religiosa, mas bien, deseo poner mis puntos de vista al respecto admitir que creo correcto el análisis varios especialistas en esta materia, de los cuales hago acopio integro de sus ideas, por considerarlas científicamente atinadas. Esto no quiere decir que soy infalible, pero es mi modesta aportación.

Dios les bendiga.