El Derecho de Asilo

Por Tito Pereyra martes 21 de agosto, 2012

El nombre de Julián Assange es universal, contemporáneo y material para la historia así como lo fueron Rene Descartes, Thomas Jefferson o Stephen Hawkins. Su relevancia tiene que ver con uno de los cambios más impactante en la historia de la humanidad. El internet ha incidido en el ser humano más que la imprenta, tal vez paralelo a los cambios que generó la electricidad. Julian Assange es un pionero del mundo cibernético. Prácticamente domina todos los aspectos técnicos. Es el fundador de Wikileak y esto lo ha convertido en una figura proscrita para las potencias occidentales y en un ícono para las masas que poblamos el planeta.

Los millones de revelaciones secretas de la política mundial, todos trapos sucios, que él ha “jakeado” y publicado para consumo general le hacen blanco no de una intervención policiaca a la embajada de Ecuador, posiblemente hasta de un bombardeo, si pudieran. En este momento su grado de proscrito-forajido es mucho mayor que el de Saddam Hussein, Pablo Escobar y Osama Bin Laden juntos. Su cabeza es valorada en función del precedente que puede desatar.

El derecho de asilo es un derecho internacional que proviene de los mismos Derechos Humanos. La única excusa para negarlo es que la motivación para enjuiciarlo no sea política, que se justifique con una acusación común, como violación, por ejemplo. Ese es el caso de Assange. Se le acusa de violación en Suecia y por esto las potencias piden su cabeza, según ellos, no por todos los correos que este ha publicado en el sitio que hoy día esta desactivado.

Dentro de todo este súper esquema de espionaje y política complicada el Presidente de Ecuador Rafael Correa le otorgó asilo al genio australiano y el Reino Unido, al parecer en complicidad-solidaridad con sus socios imperiales se niega rotundamente a conceder un salvoconducto para que Assange se traslade al aeropuerto con rumbo a Quito, la capital del país sudamericano. Inglaterra pretende negar el derecho de asilo obviando todo el peso político de los cables publicados en Wikileak, entre los que se incluían matanzas premeditadas, violaciones a los derechos humanos y miles de revelaciones más que dejan al descubierto cosas espantosas. Las peores son las revelaciones correspondientes a Afganistán, Irak y el medio oriente. También son horribles aquellas concernientes a daños ecológicos y los pormenores de la crisis económica de los Estados Unidos en los últimos seis años.

Pero aquí hay un giro de película. Correa ha recibido el apoyo de sus vecinos de Sudamérica y otros Estados centroamericanos. Hugo Chávez ya se dirigió a Inglaterra con mucho carácter y recordándole Las Malvinas y todo parece indicar que este asunto se dirige hacia un conflicto internacional en el que según el mandatario venezolano habrá graves consecuencias si los ingleses penetran la embajada ecuatoriana. El panorama pinta más atractivo aún con el anuncio del legendario Juez Baltazar Garzón de que quiere representar a Assange.

titopereyra@gmail.com