El desprestigio partidario

Por Carlos Luis Baron jueves 22 de marzo, 2012

Óiganlo bien, Miguel Vargas e Hipólito Mejía, si no retoman el camino de la confianza, si siguen abonando el conflicto, si van dividido, si no resuelven sus diferencias antes del 20 de mayo, está latente la probabilidad de que no haya en Republica Dominicana la transición necesaria del Poder que pide la gente, que exigen los ciudadanos. Cada definición de lo que es un partido político envuelve el objetivo de alcanzar el poder, el control del aparato estatal, eso es lo supremo de cada político, de todo partido político. En la Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales, P. 264 vemos esta definición de partido político: “el termino partido político comprende a las organizaciones cuya finalidad es la de apoderarse del gobierno en la contienda electoral con uno u otros partidos”.

Pierre Duclos subraya que partido político es “la expresión organizada en una fracción de opinión en la lucha por la conquista del poder”. (L` evolution des Rapports Politiques Deput`s. P. 142).

Esa lucha se vuelve desgargante, lacerante entre los principales partidos, pero donde más se acentúa, donde mas deja huellas imborrables de dolor, de cicatrices, es entre los propios líderes de los partidos.

En la búsqueda de ese objetivo, el Poder, los partidos y sus dirigentes contemporáneo olvidan principios, adjuran de lealtades, traicionan y dejan en las tumbas, sepultados, no solo la parte física de sus caudillos, sino también, los ideales, los principios que enarbolaron toda su vida. El PLD es un referente obligado de ello, que repercutirá en la vida política dominicana durante décadas, es la negación más relevante de lo que predico su mentor y líder don Juan Bosch.

Y lo triste en esa capilla política es que Leonel se impone como nuevo caudillo y líder del PLD bajo la sombra del poder y sus recursos, proclamando a Joaquín Balaguer y su práctica corrupta, en vez de haber levantado la praxis de ética y moralidad que durante toda su vida ejerció su otrora guía y líder, don Juan Bosch.

Emula tanto al líder conservador Balaguer, que aplico Leonel Fernández la misma línea de truncar los lideres emergentes de su partido. En estas elecciones, reafirma su línea de que sin él no hay Poder ni gobierno, imponiéndole a Danilo la presencia en la boleta de su esposa, la primera dama, Margarita Cedeño de Fernández, con toda la fuerza negativa que ello conlleva, porque ante el electorado es una continuidad de su gobierno, gastado y estigmatizado por nula realizaciones en pueblos y provincias y la impronta de la corrupción y la cualquierizacion de la vida publica nacional.

En esa práctica no se queda atrás el PRD, es la organización que mas divisiones y luchas internas ha sufrido, llegando incluso a producir fracasos electorales. El propio líder de siempre del partido blanco, Peña Gómez, llego a expresarlo cuando sentencio: “al PRD solo lo vence el PRD y de que casa dividida será destruida”.

DIVISIONES HISTORICA DEL PRD

En diciembre de 1973 el PRD se divide. Bosch renuncia y forma el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Se lleva a esa nueva organización a la mayoría de los notables e intelectuales del PRD. José Francisco Peña Gómez queda como líder.

Los continuos enfrentamientos entre Jacobo Majluta y Jorge Blanco provocaron la salida del poder al PRD en 1986. Majluta, el candidato presidencial, perdió las elecciones, a pesar de obtener el mayor número de votos.

En 1987 se produce una nueva crisis política del PRD que provoca la creación de dos partidos.

Peña Gómez forma el Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS) y Majluta el Partido Revolucionario Independiente (PRI).

El PRD bajó la votación en una gran mayoría de provincias entre 1978 y 1986. Solo aumentaron el número de votos en Puerto Plata, Samaná, Sánchez Ramírez, Santiago Rodríguez, Baoruco y Elías Piña.

Las luchas intestinas del PRD dejaron a esa organización política fuera del Poder Ejecutivo por 14 años.

En 1990, el PRD obtiene una pírrica representación congresional y municipal.

La división en el PRD produjo la pérdida de por lo menos unos 258, 880 votos. De acuerdo con las estadísticas, el PRD perdió de 1978 a 1990 unos 408, 376 simpatizantes.

En 1990 las dos únicas plazas o provincias que ganaron fueron Azua y Monte Plata. El PRD tuvo grandes pérdidas de votos en ocho provincias importantes de la región Norte.

En 1990 la más significativa baja de los votos se produjo en el Distrito Nacional, al sacar 114,018 votos en esas elecciones.

En 1994, el PRD se había reunificado en torno al doctor Peña Gómez, quien participó como candidato en unas elecciones cuyos resultados, alegó, le favorecieron, pero que fue víctima de un fraude por el Presidente Balaguer.

La crisis post electoral produjo la reducción de dos años al mandato Presidencial Balaguer y se separaron las elecciones presidenciales de las congresionales y municipales. En 1998, Peña Gómez tiene que asumir, tras dificultad interna en su partido, la candidatura a síndico del Distrito Nacional. Muere seis días antes de las elecciones y el PRD logra un triunfo arrollador (“in memorian”). El partido alcanza 24 de las 32 senadurías, así como la mayoría de los síndicos, diputados y regidores. En el año 2000, el PRD, con Hipólito Mejía, gana las elecciones en primera vuelta. En 2002 aumenta su representación congresional y municipal, 29 de 32 senadores.

En 2004 se repite la historia del PRD y las pugnas entre los grupos internos dividen al partido. Hatuey De Camps se va del PRD, forma el Partido Revolucionario Social Demócrata y desde ese escenario hace campaña contra su antiguo compañero. Mejía pierde las elecciones del PLD.

El PRD en distintas ocasiones ha alcanzado la mayoría de los votos en la principal plaza política- electoral del país. Para las elecciones de 1962, el PRD arrasó en la Capital. En 1966 ganó el Distrito Nacional con 147,087 votos, así como las provincias de Barahona, Pedernales, La Romana y San Pedro de Macorís.

En 1978, el PRD triunfa en la Capital, entonces el Gran San Domingo, con 262,301 votos. Ocurre lo mismo para las elecciones de 1982 y 1986. Pierde esa importante plaza en 1990, pero la recobra en 1994, al obtener 403,648 votos. También ganó el Distrito Nacional en 1998.

Durante el período 1982-86 Jacobo Majluta fue senador de la República y presidente del Senado. Para la ocasión el Presidente de la República era Salvador Jorge Blanco.

Siendo Joaquín Balaguer Presidente de la República, el perredeísta Rafael Suberví Bonilla fue síndico en dos períodos 1986-90 y 1994-1998. José Francisco Peña Gómez fue síndico de la Capital en el período 1982-86.

Luego en 1998 es candidato a síndico, pero muere seis días antes de las elecciones, por lo que la candidatura es asumida por Johnny Ventura, quien ganó.

La doctora Milagros Ortiz Bosch asume la candidatura a senadora del Distrito Nacional, la cual gana, durante el período 1994-98. Gana la reelección, pero ejerce la senaduría por dos años ya que fue electa Vicepresidenta de la República.

Pero la división, los problemas internos de ahora, luego de la pasada y convulsa convención que origino un conflicto entre las dos principales tendencias de reclamos, comentarios y cuestionamientos del sector del presidente del PRD y precandidato presidencial, Miguel Vargas Maldonado, podrían llevar a la derrota electoral al partido blanco.

Óiganlo bien, Miguel Vargas e Hipólito Mejía, si no retoman el camino de la confianza, si siguen abonando el conflicto, si van dividido, si no resuelven sus diferencias antes del 20 de mayo, está latente la probabilidad de que no haya en Republica Dominicana la transición necesaria del Poder que pide la gente, que exigen los ciudadanos.

Ustedes, y solo ustedes serán responsables de la derrota del PRD, de la continuidad del Reinado de Leonel durante 16 años en la conducción de la cosa pública, y lo más lamentable, la instauración de un partido único en el país, y la consiguiente escisión del PRD, mas la instauración de una dictadura constitucional, con todo los agravantes que ello deja para el futuro democrático de la nación.

El autor es periodista