El Dr. Leonel Fernández  necesita un Pat Caddell

Por Carlos Luis Baron domingo 18 de marzo, 2012

El Presidente Dr. Leonel Fernández Reyna, anda en un periplo desesperado por toda la geografía nacional, ofreciendo todas las obras que les solicitan a su paso y las que no les solicitan con su capacidad creativa las inventa. El mandatario como conocedor de las ciencias sociales, sabe las realidades electorales del país, sabe que sus candidatos no tienen el “Punch”, es decir, el impacto en el electorado nacional para conquistar ese complejo y exigente mercado, se perciben como si fuesen dibujo animado.

Los Presidentes tienen muchos asesores, sucede que en los países del tercer mundo que son presidencialistas, quienes ejercen esta misión comprometedora de aconsejar, terminan temiéndoles a los mandatarios y les dicen los que quieren escuchar, para salvaguardarse y no caer en desgracia.

En países como los Estados Unidos, los asesores les dicen a los presidentes sus recomendaciones que pueden ser correctas o incorrectas, pero sus opiniones, aunque les  revuelvan la bilis, por ejemplo, les contaré uno de los casos más reveladores que recoge la historiografía norteamericana. En el año 1979, el mundo fue sacudido por la crisis del petróleo, esto cambiaba  la economía norteamericana y las expectativas políticas del país. 

El Presidente Jimmy Carter, tenía proyectado dar su quinto discurso sobre energía, pero, percibió que su pueblo no estaba escuchándole, ni prestándole atención a sus exposiciones públicas. Razones por las cuales se retiro a la casa presidencial de Camp David, durante aproximadamente diez días, después de este espacio de reflexión, convoco a los líderes del Partido Demócrata, congresistas, gobernadores, líderes sindicales, líderes religiosos, líderes de opinión pública , intelectuales y consultores políticos .

El consultor y analista del Sr. Presidente, Pat Caddell, le dijo que el pueblo estadounidense vivía una crisis de confianza en sus autoridades por una cadena de acontecimientos que van desde los asesinatos del Presidente Kennedy y su hermano, así como el asesinato del reverendo Martin Luter King y que el último de los crímenes era político, el Escándalo Watergate.

Se preguntó, ¿Presidente si usted fuera pueblo, tendría confianza en las autoridades del país y sus instituciones? El día 15 de julio del 1979, el Presidente Jimmy Carter, hacia un discurso a la nación en el que manifestó entre otras cosas, “Quiero hablar con ustedes ahora sobre una amenaza fundamental para la democracia estadounidense…No me refiere a la fuerza  hacia el exterior de Estados Unidos, una nación que está en paz  esta noche en todo el mundo, con una inigualable potencia económica y poderío militar. La amenaza es casi invisible de forma ordinaria.

Se trata de una crisis de confianza. Es una crisis que golpea en el corazón y el alma y el espíritu de nuestra voluntad nacional. Podemos ver esta crisis en la creciente duda sobre el significado de nuestras propias vidas y en la perdida de una unidad de propósito para nuestra nación…” ¡Presidente, nadie lo escucha! Su paso por los caminos polvorientos, barrio marginados y pueblos temerosos por el clima de inseguridad,  que en su gobierno ha hecho del país tierra de nadie, la corrupción y la delincuencia entre otros males nacionales.

Presidente, hay un gran malestar en la sociedad, su partido no es acreedor de la confianza del pueblo dominicano, la prepotencia gubernamental, la arrogancia de sus funcionarios, la ineptitud en las instituciones públicas , y las respuestas destempladas a un electorado incrédulo, acentúan la crisis de confianza nacional.