El Estado de derecho como fundamento de la tolerancia

Por Carlos Luis Baron martes 7 de febrero, 2012

El liberalismo permitió que la tolerancia fuese garantizada jurídicamente por el "Estado de derecho" promovido por esta concepción política en su largo recorrido por Europa durante los siglos XVIII y XIX. Recordemos que Estado de derecho significa que existe una estructuraformal del sistema jurídico que garantiza las libertades fundamentales pormedio de la ley. El liberalismo se plantea como una doctrina del Estado limitado tanto con respecto a sus poderescomo a sus funciones.

Debemos dejar bien claro que en el Estado de derecho la tolerancia tiene un margen legal y un encuadramiento normativo fuera del cual elintercambio entre los diferentes actores puede obstaculizarse o, en casos extremos, puede hacerse imposible, alejando la necesaria reciprocidad que debe existir entre los ciudadanos. Cuando éste intercambio se rompe generalmente es por una exacerbación de los contrastes.

Es por esto que tal sistema legal constituye el fundamento más importante de la democracia, ya que representa laúnica garantía plena para la convivencia civil y pacífica y en el la persuasión preside la solución de los conflictos.

La tolerancia resulta ser, por lo tanto, una expresión ética delderecho que transformó el viejo sistema de principios y valores, que sefundamentaba en "convicciones,” otro sistema normativo que reconocía y garantizaba constitucionalmente el valor de la "opinión" del individuo. Este marco expandió la capacidad de expresar puntos de vistas diferentes dentro de un espíritu de tolerancia jurídicamente reconocido y abrió la posibilidad de "revocar el prejuicio" aceptando otra posibilidad como es la de pregonar y defender acontra corriente un determinado punto de vista ético o político,modificándolo de acuerdo con la transformación de las circunstancias históricas.

La tolerancia, colocada como el eje cardinal de una controversia política democrática caracterizada por la existencia de reglas de procedimiento previamente establecidas, no logró evitar, sin embargo, que se asistiera, sobretodo en los inicios del siglo XX, al "renacimiento" de nuevas contraposiciones de carácter radical cuya única posibilidad de existencia se basaba en la eliminación del"adversario". Frecuentemente esta obstinación hace desaparecer cualquier tipo de disenso provocando el surgimiento de distintas formas de totalitarismo.

Cuando hablamos de la intolerancia de ayer no debemos olvidar lasintolerancias de hoy, sobre todo en los últimos tiempos en que nuevas y viejasideologías de carácter antiliberal pretenden colocarse por encima del individuo, privilegiando aquel tipo de vínculo o de pertenencia que tiene por única razón a un Estado, una Iglesia, un partido o una secta. Estos vínculos estrechos promueven y defienden la validez absoluta de las nuevas"ideologías de la intolerancia" que amenazan con ser, irónicamente,muy similares a aquellas que impulsaron a los grandes perseguidores de los siglos XVI y XVII.

La Dra. Dalin Olivo es médicoCirujano General, ayudante del Departamento de Cirugía General Hospital Taiwánde Azua, República Dominicana. Licda. en Derecho de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); magister en Derecho y Relaciones Internacionales de la misma universidad, Diplomado en Derecho Internacional Humanitario, DerechoNotarial, Derecho Procesal Penal y diversos estudios en el ámbito internacional sobre la paz y manejo de conflictos. Coordinadora del Bloque de Organizaciones Comunitarias del sector de Herrera, municipio Santo Domingo Oeste.

Actualmente forma parte de las ternas para escoger el suplente al Defensor del Pueblo.