El gabinete perfecto

Por Carlos Luis Baron martes 26 de junio, 2012

El 16 de agosto asume la Presidencia de la Republica Dominicana el licenciado Danilo Medina, el cual ganó unas elecciones cuya transparencia fue avalada por organismos nacionales e internacionales.

El presidente electo tiene todas las condiciones para dirigir con éxito a un país que como éste, ha sabido sobreponerse a situaciones muy graves y difíciles.

Danilo tiene una sólida formación político-profesional. Desde joven se ha curtido en las lides partidarias y en el ejercicio de importantes funciones públicas, lo que le permitió acumular una vasta experiencia en asuntos de Estado.

El pueblo dominicano asimiló su discurso de campaña e hizo propias todas y cada una de las propuestas contenidas en su programa de gobierno.

Los electores comprendieron que Danilo representa el mejor cambio, el cambio seguro y el cambio sin peligro, pues la opción opositora significaba “un salto al vacío”.

El recién electo presidente es un hombre de carácter firme y de una personalidad bien definida. Es sobrio, prudente, mesurado, calculador, serio, honesto, humilde, sencillo, y transparente, y aparte de eso tiene muy claro lo que hay que hacer para gobernar bien.

Pero además, el Presidente Medina conoce como piensan y actúan los dirigentes de su partido y sabe para qué da cada uno de ellos y ellas.

“El coloso del sur” enmendará los errores cometidos por el PLD en la actual gestión gubernamental y para ésto conformará un nuevo equipo de gobierno sustentado en las estructuras de su partido. Danilo también seleccionará lo mejor del Bloque Progresista y lo más sano de los movimientos externos para asignarles importantes responsabilidades.

“Haré un gobierno ético y moral basado en los principios del boschismo”, juró y puntualizó enérgicamente Danilo ante la tumba de Don Juan.

Para honrar la memoria histórica del Profesor Bosch, Danilo Medina debe formar su gabinete con hombres y mujeres con suficiente capacidad político-técnico-profesional e identificados a la vez, con las ideas y los principios boschistas-peledeístas.

Danilo habrá de seleccionar ministros y colaboradores que sustenten su gestión de gobierno en valores éticos y morales, y que ejerzan sus funciones con honestidad, seriedad y transparencia.

Esos funcionarios deberán ser sencillos, humildes y solidarios. Y no pueden además, ser vanidosos, prepotentes ni arrogantes, para que no vean a la gente de abajo empequeñecida y puedan así identificar y dar soluciones viables a sus problemas.

Partiendo de esas premisas, estoy seguro que el de Danilo será, el gabinete perfecto.