El inaudito lado oscuro electoral

Por Carlos Luis Baron jueves 17 de mayo, 2012

NUEVA YORK.- Resulta sorprendente, que en el proceso electoral que culmina el próximo domingo, con las elecciones del presidente y vicepresidente de la República y de los diputados representantes de los dominicanos residentes en el exterior, prevalezca la presencia, con etiqueta de “líderes”, protagonistas del gansterismo político, durante la gestión presidencial de Hipólito Mejía, 2000-2004, considerado como el peor desastre en la accidentada historia política dominicana, nacida tras el ajusticiamiento del dictador Rafael Trujillo el 30 de mayo del 1961.

No obstante la tenebrosa gestión presidencial de Mejía, que afectó gravemente a todos los dominicanos, como si esas acciones malignas no tuvieran importancia, en el “lado obscuro electoral”, nos encontramos que el accidentado proceso es estremecido por las puesta en práctica de métodos distorsionadores del proceso político, al tiempo que el líder del PPH estremece, confunde, amenaza, se burla de la Junta Central Electoral (JCE), de los demás partidos y de los representantes de organismos internacionales, entre otros sectores importantes, que anhelan que la República Dominicana logre el éxito electoral democrático, mientras que Mejía y su ejército preparan la embestida antidemocrática y antidominicana para demoler el proceso, en caso de que el conteo de los votos no sea favorable al PRD.

Es lamentable, que una persona que ha tenido la satisfacción de ser presidente de la República, conspire desde las interioridades del proceso utilizando las armas que acompañan un supuesto fraude electoral del gubernamental Partido de la Liberación Dominicana (PLD), al tiempo que esgrime una serie de estridencias típicas del primitivismo político, que sus protagonistas, atemorizando aferrados a sus nefastos instintos, para imponer la barbarie, al tiempo que apoderaban del escenario y se declaraban triunfadores, utilizando medios de prensa radiales y televisados bien pagados.

“Mejía ostenta con satisfacción y elocuente orgullo, el haber sido el protagonista de la más funesta gestión gubernamental, de la historia política dominicana, correspondiente al período 2000-2004”. La tenebrosa acción del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y sus dirigentes, hambrientos y con sed de poder, tienen trazada su estrategia para, en caso de no obtener la voluntad del pueblo a su favor en las urnas, -pues- a cambiar los resultados electorales, a las buenas o a las malas”.

Un repaso al nefasto historial de los “líderes del PRD”, hace recordar los oscuros hechos que declaro a continuación:

“Son poseedores de un tenebroso historial que se remonta a la gestión presidencial del doctor Joaquín Balaguer (1966-1972) doce años de asesinatos, el suicidio del presidente don Antonio Guzmán, quien se quitó la vida en su Despacho del Palacio Nacional, hastiado y agobiado por los oscuros procedimientos, planteados por el liderazgo del PRD, que el destacado ciudadano se negó a poner en práctica, prefiriendo la muerte y también de las entrañas del PRD surge el estallido social del 1984, durante la gestión del doctor Salvador Jorge Blanco, movimiento popular que en pocas horas arrojó más de 300 muertos, la mayoría jóvenes luchadores contra la corrupción y las injusticias.

“Los dominicanos nos encontramos nadando en un inaudito y oscuro proceso electoral”, en el que el PRD ha asumido el rol de principal protagonista… El PRD tiene preparado el escenario de la acción, también ha creado las bases estratégicas electorales en interés de oponerse por el bien, pero principalmente por el mal… las señales de la acción están trazadas y el ejército del PPH está preparado para actuar”.