El maltrato infantil

Por El Nuevo Diario domingo 22 de julio, 2012

El aumento de la violencia y la criminalidad en la República Dominicana, ha traído como consecuencia que la sociedad haya relegado a un segundo plano un problema de mucha relevancia como es el maltrato y el abuso infantil.

Es oportuno reflexionar al respecto, dada la alta incidencia y prevalencia de estos casos, debido a que la mayoría de los actos ilícitos se imputan frecuentemente a jóvenes y adultos que en algún momento de su niñez fueron maltratados o abusados.

El maltrato infantil no se circunscribe solo a las lesiones físicas visibles, sino que también existen diversas formas de abusos que generan daños emocionales irreversibles en la vida del niño o la niña.

El más frecuente pero más difícil de diagnosticar es el abuso psicológico que se produce cuando al infante se le grita, amenaza, humilla, ridiculiza, rechaza y desprecia de manera sistemática hasta que su autoestima se afecta negativamente.

Una de las formas de maltrato infantil más impactante desde el punto de vista familiar y social es el abuso sexual, cuyo victimario la mayoría de las veces, es una persona de mucha confianza o muy cercana a la niña o al niño.

El abuso sexual no solo daña la intimidad de la víctima, sino que también deja heridas psicologías o emocionales que jamás cicatrizarán.

Existe también el abuso por negligencia o abandono, que es el que se presenta cuando los padres no satisfacen las necesidades de afectos, alimentación, vestido, habitad, higiene, protección, educación y cuidados de salud.

Se debe tener presente además el abuso prenatal, el cual se genera como consecuencia de actitudes hostiles en contra del niño desde antes de su nacimiento y que posteriormente, en la mayoría de los casos será víctima durante la infancia.

Es importante señalar que el maltrato infantil tiene factores de riesgo o problemas que afectan a los padres o tutores como son la pobreza, violencia intrafamiliar, alcoholismo, drogadicción, soltería, bajo nivel de escolaridad y aspectos culturales.

El maltrato o abuso infantil no respeta clases sociales, ni raza, ni religión. Esa es la razón por la que es relativamente frecuente en hogares o familias ricas o acomodadas.

Los trastornos conductuales y de inadaptabilidad social que generan el alto índice de violencia y criminalidad en la Republica Dominicana y el mundo, son producto de la descomposición, la dispersión y la disgregación del núcleo familiar.

La familia se ha convertido en una fábrica de seres humanos violentos y predispuestos a protagonizar actos ilícitos, por lo que la solución a la pandemia de criminalidad y violencia que afecta a la humanidad, debe consistir entre otras cosas, en construir una sociedad sustentada en el amor, el respeto mutuo y los buenos valores.