El mundo: ¡se está acabando! ¿será verdad?

Por Carlos Luis Baron domingo 15 de enero, 2012

Soy un lector casi enfermizo de periódicos y de libros. Esto quiere decir, que me muevo entre chatarras y alguna buena literatura. Ambos mundos (los periódicos y los libros), son insumos vitales para mí porque de los primeros capto la atmósfera de un momento específico, y de los segundos, algo mas que trivialidades.

Traigo la reflexión porque si nos asomamos a los diarios nacionales (de papel o digital), descubriríamos que el mundo se esta acabando. Basta leer los titulares y nos daríamos cuenta que el país y el mundo nos vienen encima. ¿Cuánto habrá de cierto en esa realidad periodística, mediática y universal? No tengo idea; aunque sí algunas presunciones.

Sospecho, o mejo dicho, observo, que si miramos a la redonda (universalmente) descubriríamos que como país y frente a la crisis global que abate al mundo, somos una suerte de privilegiados. No digo que ya salimos del subdesarrollo, digo que no estamos ni como los españoles, ni muchos menos como los griegos. Solo por citar dos ejemplos de dos países de la Comunidad Europea, digo, si es que aún lo son.

Por ello digo y me pregunto: sí ésta realidad -nacional- exagerada nuestra, no tendrá que ver con las próximas elecciones, el activismo discursivo de la oposición; y, sobre todo, con ciertos actores mediáticos -de la misma oposición disfrazados de “Sociedad Civil”, Ongs, “izquierda burra”, academia sin rigurosidad científica y libres pensadores (¿…?)- ansiosos de volver a “guisar”. Porque aquí, entre no -y en la psiquis de los que quieren volver-, no está fácil seguir halando aire.

Yo, sólo sé que estamos en campaña, y en esa nebulosa, espejuelo y estomago, se rebelan y se proyectan. Y esa proyección, muchas veces, se traduce en pesimismo (el más político-electoral nuestro, es, el de Andrés L. Mateo y su Escuela); y otras, en fe en el porvenir. Por supuesto, me adscribo a esta última.