El mundo se reúne en Montreal para acordar qué hacer tras Kioto

Por domingo 27 de noviembre, 2005

Toronto (Canadá), 27 nov (EFE).- Delegados de 190 países tratarán desde mañana y durante dos semanas de determinar los pasos que deben dar para enfrentarse al cambio climático una vez que finalice el Protocolo del Kioto (Japón) en el 2012. La XXI Conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático tiene como objetivo establecer los compromisos para reducir las causas del calentamiento global a partir del 2012.

El foro, que durará del 28 de noviembre y al 9 de diciembre y a la que está previsto asistan 10.000 delegados entre científicos, funcionarios y ONG, está estructurada en dos partes, al ser también la primera reunión de los firmantes del Protocolo de Kioto desde su entrada en vigor a principios de este año.

A esta parte de la reunión sólo asistirán los 157 países que ratificaron el acuerdo para la reducción de gases que producen el efecto invernadero, mientras que las naciones que se han quedado fuera, como Estados Unidos y Australia, sólo podrán participar como observadores.

Pero Washington, así como el resto de los 190 países que estarán presentes en Montreal, sí participaran en las conversaciones que definirán lo se viene después del 2012.

El contenido de las conversaciones de Montreal ha sido negociado por el ministro canadiense de Medio Ambiente, Stéphane Dion, que en los últimos meses se embarcó en una gira mundial para preparar la cita canadiense.

Dion es consciente de las diferencias, en muchos casos sobre planteamientos básicos, que enfrentan a los negociadores de las principales naciones en Montreal.

"Es bastante improbable que los países que no tienen objetivos de reducción de emisiones (como Estados Unidos) los aceptarán ahora en Montreal -afirmó recientemente el ministro Dion-. ¿Eso significa que vamos a dejar de hablar con ellos, de trabajar con ellos?. Desde luego que no", añadió.

Ante este panorama -en el que la Administración Bush hasta recientemente negaba en público que el calentamiento global observado en la Tierra esté causado por la actividad industrial-, Dion ha rebajado los objetivos de la cumbre de Montreal.

Para Dion, la conferencia será un éxito si los ministros de Medio Ambiente que acudirán a Montreal en los tres últimos días de la cita, dejan la ciudad con un acuerdo en el que se acepte el inicio de conversaciones sobre qué hacer después de Kioto.

Según el ministro canadiense, es "casi imposible" que en Montreal se acuerde algo remotamente parecido al acuerdo firmado en 1997 en la ciudad japonesa de Kioto.

Casi todo el mundo, desde funcionarios hasta organizaciones ecologistas, están de acuerdo que el esquema de Kioto -en el que se establecieron objetivos estrictos a cumplir por los países para reducir sus emisiones- no se puede repetir.

En ese sentido, el principal consejero del presidente de los Estados Unidos George W. Bush, sobre asuntos medioambientales, James Connaugthon, ha dejado claro que los Estados Unidos se van a negar a cualquier discusión sobre el establecimiento de límites obligatorios.

"No los necesitamos. Muchos de las iniciativas con más consecuencias (para la reducción de emisiones) se han producido al margen del proceso del tratado", afirmó Connaugthon.

La ausencia de países como Estados Unidos -que bajo el presidente Bill Clinton firmó el tratado pero con la llegada de George W. Bush a la Casa Blanca se negó a ratificarlo- ha restado efectividad a los acuerdos.

Y entre los que han ratificado Kioto muchos han fallado en su intención de reducir las emisiones, como Canadá y, especialmente, España, que según la ONU es uno de los países que más ha aumentado las emisiones entre 1990 y el 2003.

Para el futuro, los anfitriones de la Conferencia de Montreal consideran fundamental la participación de al menos China y Estados Unidos, las países que más contaminan del mundo.

A partir del lunes, Canadá y el resto de países que han ratificado Kioto tendrán dos semanas para convencer a Washington y Pekín.