El Nueva York Chiquito de Leonel

Por Carlos Luis Baron martes 28 de febrero, 2012

Es inaceptable que el presidente de la República Dominicana se burle públicamente de la inteligencia del dominicano. Lo hace peor la fecha, en el día del aniversario de la Independencia Nacional. Desde su helicóptero, entre Dios en el cielo y el Demonio en el infierno que vive en la tierra dominicana, sus observaciones pasan por burla a los 10 millones de dominicanos. Aquí sale su sorpresa de su alegre apreciación del “Nueva York Chiquito”. Usted habla de una nación próspera y moderna gracias a sus 12 años de gobierno. Su orgullo del crecimiento del plan de Solidaridad, el cual solo le da miseria, dadivas y desigualdad a los más necesitados con sus $700.00 pesos mensuales.

Todos los dominicanos, sabemos que las más grandes edificaciones que nublan a Santo Domingo, vienen de la corrupción gubernamental y el narcotráfico. Sabemos de su apoyo a inversionistas internacionales, como el español Arturo del Tiempo, y la torre Atiemar. Las remesas de los dominicanos ausentes y el turismo se quedan bien atrás de los aportes apadrinados de su gobierno con el lavado de dólares del narcotráfico y la corrupción como ejes céntricos.

La Soberanía Nacional está vendida a instituciones, como Fondo Monetario Internacional (FMI), que compran las libertades económicas limitadas para sostener “la famosa estabilidad macroeconómica”. Usted sin dolor alguno, toma préstamos para cubrir el déficit que deja las ansias de dinero del Estado Dominicano. Sus colaboradores del gobierno invierten dividendos del sector corrupción en sus casas veraneras, mega divas y carros de último modelo. La nación está, caminando segura a la misma situación de Grecia, donde la corrupción mató la economía hundiendo el patrimonio de la nación por los abusos en empréstitos y préstamos internacionales.

Los jóvenes que todos los días deben de matar sus sueños de ser profesionales y vivir en una sociedad sin oportunidades ¿es su Nueva York Chiquito?. La venta de los recursos mineros de pueblo viejo Cotui a la Barrick Gold, que solo pagará tres centavos, después de ganancias netas, ¿es el Nueva York Chiquito que usted vive?. Los millones que se fugan del presupuesto nacional en manos de sus colaboradores ¿es el Nueva York Chiquito?.

Las siete plagas mortales de la sociedad dominicana que son: la deshonestidad, irrespeto, la indisciplina, la impuntualidad, el recueste, el conformismo y la vagabundearía; que explica Darío Martínez Batlle, ¿es le nueva York chiquito?.

La falta de seguridad social y los números más altos de feminismos en la sociedad dominicana, ¿es su Nueva York Chiquito?. Los planteles de escuelas sobrepoblados, sin pupitres, sin maestros preparados, sin las herramientas modernas necesarias para una generación de mejores profesionales dominicanos, ¿es su Nueva York Chiquito?.

Los muertos en los naufragios en el mar caribe en busca del “Nueva York Grande” ¿es un aporte de su gobierno al Nueva York Chiquito?. Los niños intoxicados con los desayunos escolares por la falta de voluntad de dar una merienda apropiada para su educación, ¿es su Nueva York Chiquito?.

La altura y la comodidad de su helicóptero, no lo deja apreciar bien cual es la realidad que vive el dominicano. Su conciencia descansa en su almohada y no le murmulla el dolor de toda una nacional. Dr. Leonel Fernández los verdaderos y buenos dominicanos no queremos un “Nueva York Chiquito”, sino queremos una “República Dominicana Grande de Duarte”. Como diría Orlando Martínez, si estuviera vivo y escuchara su discurso, Dr. Leonel Fernández ¿Porque no toma su helicóptero y se va del país?.