El nuevo partido de Sharón provoca un “tsunami” político

Por martes 29 de noviembre, 2005

Jerusalén, 29 nov (EFE).- El primer ministro israelí, Ariel Sharón, ha provocado un "tsunami" político con su nuevo partido "Kadima" (Adelante), al que ha arrastrado a diputados y personalidades de todo el espectro ideológico.

La última adquisición ha sido la diputada y ex ministra laborista Dalia Itzik, quien hoy anunció su abandono del Partido Laborista y su incorporación al bloque de centro encabezado por Sharón.

En un discurso plagado de retórica, Itzik acusó al nuevo dirigente del Partido Laborista, el sindicalista Amir Péretz, de situarse "más a la izquierda de Méretz", en alusión al partido pacifista hoy conocido también como Yahad y que encabeza el socialdemócrata Yosi Beilin.

"Tal y como lo veo, la ideología del partido es más Méretz que Méretz, es Rakaj (ex partido comunista), incluso más a la izquierda de Rakaj", manifestó.

La fuga de Itzik es vista ya como un indicio claro del fichaje más buscado por Sharón, el del actual viceprimer ministro y figura histórica del laborismo, Simón Peres, quien se encuentra en Barcelona, donde asistirá esta noche a un partido de fútbol amistoso entre el FC Barcelona y un combinado palestino-israelí, y esconde aún sus cartas.

Los rumores sobre la posible retirada de Peres del Partido Laborista surgieron el mismo día que perdió la presidencia de la formación ante Péretz, aunque el veterano político sólo revelará sus intenciones mañana, miércoles, cuando regrese de Barcelona.

Los analistas sostienen que es improbable que Peres no conociera de antemano las intenciones de su allegada Itzik y que ésta no habría dado ese paso sin su aprobación.

Se baraja la posibilidad de que el veterano político, de 82 años, exprese públicamente su apoyo a Sharón sin militar oficialmente en el partido "Kadima", a cambio de algún puesto en un futuro gobierno o como "embajador de la paz".

En la Ciudad Condal, Peres manifestó en rueda de prensa que "el verdadero cambio se ha producido en el Likud", y que Sharón se dirige hacia la creación de un Estado palestino.

Itzik no es la primera dirigente laborista que cambia de bando, pues ya lo había hecho antes el ex ministro Haim Ramón, y no se descartan nuevos casos en las próximas semanas.

Pero el "tsunami Kadima" no sólo ha atraído a laboristas descontentos de su nuevo líder, también a un diputado de la extrema derecha, Michael Nudelman, y a uno de los fundadores y mentores del partido anticlerical "Shinui", Uriel Reichman.

En su afán de caricaturizar la situación del nuevo partido, el diputado del Likud, Guideón Saar, uno de los oponentes de Sharón, dijo que "Kadima" parece un "campo de refugiados políticos".

Pero refugiados, o no, lo cierto es que el Likud ha declarado el estado de emergencia tras la fuga de 15 de sus 40 diputados al partido de Sharón, y se halla sumido en una casi guerra civil.

Una de las batallas es la que libran los cuatro dirigentes que aspiran a su jefatura -los ex ministros Benjamín Netanyahu y Uzi Landau, y los aún titulares de Exteriores y Defensa, Silván Shalom y Shaul Mofaz- y en la que todos han sacado ya la bayoneta.

Por debajo de la superficie, el tsunami ha arrastrado a miles de sus militantes a una caza de brujas para expulsar del partido a los seguidores de Sharón que no juren públicamente lealtad al nuevo líder, o que permanezcan afiliados como quintacolumnistas.

Un ejemplo es la amenaza hoy de la ministra de Educación, Limor Livnat, a una de sus más estrechas colaboradoras y directora general de la cartera, Ronit Tirosh, a quien ha pedido que desmienta públicamente que tiene intenciones de afiliarse a "Kadima" o, de lo contrario, que dimita. EFE