El país demanda de un PRD para los nuevos tiempos

Por Carlos Luis Baron lunes 3 de diciembre, 2012

Desde el año 2004, cuando el entonces Presidente Hipólito Mejía intento reelegirse por un periodo más en la presidencia de la Republica, el Partido Revolucionario Dominicano se ha ido fraccionando a tal punto que parecería casi imposible que volviese a unificarse para ser la gran maquinaria popular que en varias ocasiones ha demostrado ser.

La República Dominicana necesita y demanda que el principal partido de oposición se unifique en torno a un líder político con ideales firmes, cuya prioridad sea el pueblo y no sus beneficios personales ni el de su circulo inmediato, que pueda llevar nuevamente a ese partido a la casa de gobierno. De no ser así, que dentro de dicho partido se sigan creando altercados y diferencias ideológicas, el gobierno del PLD no tendrá un contrapeso fuerte y se acentuaría a Leonel Fernández y su grupo una vez más en el poder ejecutivo y los demás poderes, como ocurrió en las pasadas elecciones.

Con una oposición mínima se estaría dando paso a lo que el ex presidente Fernández apuesta, a un relevo, pero dentro de su mismo partido, ya sea con la actual vicepresidenta de la República o con el nuevamente al mando.

La desaparición de un minúsculo equilibrio político partidista no es necesariamente augurio de estabilidad política, pues podría dar paso a la emergencia de una nueva organización política que pueda enarbolar la oposición.

En estos tiempos de crisis, está es la mejor oportunidad para renovar la estructura, reactivar los organismos, retomar la disciplina y la institucionalidad y volver a los principios ideológicos creados por el Dr. José Fco. Peña Gómez, para abrirse a un nuevo liderazgo.

Para esto es necesario que los principales lideres del PRD se sienten en la mesa del dialogo y pongan sobre dicha mesa los principales problemas del país por delante de toda aspiración política, que dejen atrás los problemas, que firmen un acuerdo verdadero para que se respete la institucionalidad del partido y que cuando toque celebrar la próxima convención se haga de manera democrática y transparente.

El PRD ha sabido siempre salir de los problemas que le han aquejado, como ha sido para las elecciones de los años 78, 82, 94, 96 y las del 2000, demostrando que puede recuperarse y resurgir desde las cenizas como el ave Fénix.

El autor es abogado especialista en Derecho Ambiental.