El Papa condena terrorismo y amenaza nuclear y llama al desarme

Por martes 13 de diciembre, 2005

Ciudad del Vaticano, 13 dic (EFE).- Benedicto XVI ha emitido una dura condena contra el terrorismo, contra los gobiernos que fomentan el odio y contra los que están decididos a utilizar la energía nuclear con fines bélicos, al tiempo que ha pedido nuevos pasos para el desarme. Estas críticas están contenidas en el Mensaje del Papa de la Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el próximo 1 de enero y parte de cuyo contenido fue adelantado hoy por el cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, en una conferencia de prensa en el Vaticano.

"La verdad de la paz continúa siendo comprometida y negada, de modo dramático, por el terrorismo que, con sus amenazas y sus actos, es capaz de tener al mundo en un estado de ansiedad e inseguridad", lamenta el Papa en el mensaje.

Para el Pontífice, la "fuente inspiradora" del terrorismo se encuentra tanto en el nihilismo, que niega la existencia de cualquier verdad, como en el fundamentalismo fanático, que "pretende ser el único en poseer la verdad", explicó Martino.

El purpurado detalló además que Benedicto XVI hace en su mensaje una dura crítica a las autoridades que, en lugar de ejercer su poder para impulsar la paz, "lo utilizan para fomentar en los pueblos sentimientos de desprecio hacia otros pueblos y naciones".

También condena "los programas de algunos gobiernos decididos a utilizar la energía nuclear para dotar a sus países de armas terribles", con "la falsa convicción de garantizar así la seguridad de sus pueblos", indicó el cardenal.

"La verdad de la paz -agregó- requiere que todos, tanto los gobiernos que hace tiempo que tienen armas nucleares como aquellos que intentan conseguirlas, inviertan la ruta con elecciones claras y firmes y se orienten hacia un progresivo y pactado desarme nuclear".

El Papa, en este sentido, apunta "con amargura" al constante aumento de los gastos militares y de la producción y comercio de armas, que en 2004 representó unos beneficios equivalentes "a la suma del Producto Interior Bruto de los 61 países más pobres del mundo", recordó Martino.

Agregó que, "con la misma amargura", el Pontífice hace notar la "indiferencia casi general" ante el proceso puesto en marcha por la comunidad internacional para retomar el camino del desarme y advierte de que en los últimos cinco años "se asiste a un preocupante estancamiento" del mismo.

El cardenal Martino precisó que en la última parte del mensaje Joseph Ratzinger hace un llamamiento a las organizaciones internacionales, sobre todo a la ONU, para que reencuentren las raíces que inspiraron su creación y se renueven en el plano institucional y operativo.