El Papa viajará a Polonia en junio de 200

Por domingo 16 de octubre, 2005

Ciudad del Vaticano,(EFE).- El papa Benedicto XVI viajará a Polonia en junio de 2006, según él mismo ha confirmado en una entrevista concedida hoy a la televisión polaca.

"Todo está todavía por organizar con todas las instituciones competentes. En este sentido, es algo provisional; pero me parece que quizá el próximo junio, si el Señor lo concede, podré ir a Polonia", declaró.

De esa forma, contestaba Joseph Ratzinger a la última pregunta de la entrevista, en la que respondió a varias cuestiones sobre la figura de su antecesor, Juan Pablo II, nacido en Polonia.

Esta mañana, ya en el rezo del Angelus, Benedicto XVI tuvo palabras de recuerdo para Juan Pablo II, al cumplirse hoy el aniversario de su elección como Papa.

El anuncio de la visita a Polonia se produce poco después de que se conociera también que el actual Obispo de Roma viajará a Brasil en 2007 para participar de la quinta Conferencia General del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

No se descarta, que el año próximo Benedicto XVI viaje también a Valencia (España) para participar en la Jornada Mundial de la Familia, y que visite el patriarcado ecuménico de Constantinopla, en Estambul (Turquía), después de que el Gobierno turco anunciara que le ha invitado para el 2006.

En la entrevista, Benedicto XVI habló de la herencia de Juan Pablo II para la Iglesia en todos los documentos que dejó: "catorce encíclicas, muchas cartas pastorales y tantos otros, que representan un patrimonio riquísimo que no está todavía suficientemente asimilado por la Iglesia".

"Considero como una misión mía esencial y personal no crear tantos documentos nuevos, sino buscar la forma de que todos aquellos sean asimilados, porque son un tesoro riquísimo, son la auténtica interpretación del Vaticano II", afirmó.

También, según el máximo jerarca de la Iglesia Católica, Juan Pablo II "supo entusiasmar a la juventud con Cristo", algo que dijo era nuevo si se "piensa en la juventud del 1968 y de los años sesenta".

El líder espiritual de los cristianos católicos recordó también su relación personal con Juan Pablo II y el último día que lo vio, el día antes de su muerte: "estaba sufriendo, obviamente, visiblemente, rodeado de amigos y médicos, estaba lúcido, y me dio su bendición, aunque no podía hablar mucho".

"Su paciencia a la hora de sufrir me ha servido de gran enseñanza, sobre todo a ver y a sentir como si estuviese en las manos de Dios y abandonado a su voluntad. A pesar de los visible dolores estaba sereno, ya que estaba en las manos del Divino Amor", comentó. EFE