El peligroso camino del PRD

Por Carlos Luis Baron sábado 31 de marzo, 2012

El Partido Revolucionario Dominicano, representado por su candidato a la presidencia de la república, el Ing. Hipólito Mejía ha optado por recorrer un camino sumamente peligro para el país, y la paz social que todos anhelamos.

Ese camino que no conduce a otra cosa que no sea la confrontación, y la no aceptación de los resultados electorales, a menos que los mismos no favorezcan a su candidatura, es un camino que no puede conducir a nada bueno, y que esperamos pueda ser corregido a tiempo, tanto por el Ing. Hipólito Mejía, como por los más cercanos colaboradores de su proyecto presidencial.

La facción que dirige Hipólito Mejía no se ha preparado para aceptar una derrota, y cada vez más propaga dicha prediga a sus seguidores. Lo que puede desencadenar en eventos que todos podemos lamentar al final de este proceso electoral.

El discurso del candidato del PRD y de sus seguidores se hace cada vez más agresivo y disonante, y hasta podríamos calificarlo de temerario.

El festival de denuncias en que se ha embarcado el Ing. Hipólito Mejía y su comando de campaña, sin aportar ninguna prueba que lo sustenten, no puede ser saludable para este proceso, y denota que ante la falta de propuestas específicas de cómo enfrentar los problemas que nuestro país enfrenta, a traído como consecuencia esta estrategia sin sentido, de acusar a todo el mundo, sin sentir la obligación de sustentar sus acusaciones. Y al parecer nos encontramos ante aquel dicho de "tira lodo, que algo se pega".

Pero ejercicio político debe ser más serio y tener mayor responsabilidad, porque este festival de denuncias sin pruebas que lo sustenten, puede revertirse contra el Ing. Hipólito Mejía y su proyecto presidencial, porque llega un momento en que las denuncias son tan descabelladas que se hace fácil hasta para los menos educados, de que todo esto no es más que un vil intento de desacreditar todo el proceso eleccionario, y a todos los que se encuentran envuelto en el mismo, para luego poder alegar fraude, si los resultados le son adversos.

Tan descarada son dichas denuncias, que el Ing. Eligio Jaquez ha llegado a tener la osadía de acusar al Presidente de la Junta Central Electoral, el Dr. Roberto Rosario, de haber participado en una reunión en donde entregó 20 nombramientos a participantes de dicha reunión para que realizaran campaña a favor de la candidatura de el Lic. Danilo Medina.

Esta acusación descabellada raya en lo ridículo, por no decir otra cosa, y demuestra que la campaña de Hipólito Mejía ha llegado a un punto, en donde se han rebasado todos los límites de la prudencia, y en todo se vale, sin importar si se trabaja con la mentira o la verdad.

A qué dominicano con un poquito de sentido común se le va a ocurrir que el Presidente de la Junta Central Electoral se va a prestar para en medio de este proceso hacer reuniones políticas para beneficiar a ningún candidato particular, independientemente de las simpatías políticas que este pueda tener?

A que persona conciente se puede ocurrir que el Dr. Roberto Rosario se preste a ofrecer puestos en el gobierno a nadie a cambio de trabajos políticos, habiendo tanta gente que puede hacer esa labor?

No hay que ser muy inteligente para saber hacia donde se dirigen estas denuncias sin sentido, y cuál es el propósito final.

Pero nos resistimos a pensar que el ejercicio político pueda degradarse tanto, y llegar a los extremos que estamos observando en este proceso, en donde aparentemente la integridad no es tomada en cuenta por algunos de los participantes en el mismo, y en donde aparentemente todo se vale, en la persecución del objetivo final, el cual parece ser "ganar a toda costa", sin importar como.

Aunque la facción del Ing. Hipólito Mejía no lo acepte, las principales encuestas del país, hasta el momento de yo escribir este artículo dicen que el PRD no va a ganar estas elecciones. Algo que los seguidores de Hipólito Mejía se niegan a aceptar. Descalificando a dichas firmas encuestadoras, aunque el historial de las mismas nos indiquen, que las mismas difícilmente se equivoquen en el resultado final de nuestros procesos eleccionarios.

Esa acusación contra el Dr. Roberto Rosario y eso de querer pretender que militares retirados allegados al Ing. Hipólito Mejía sean permitidos en la Junta Central Electoral, para supuestamente reguardar el padrón electoral, son situaciones que nos deben mover a preocupación, puesto que las mismas claramente indican que tanto Hipólito Mejía como sus seguidores están dispuestos a todo, para desconocer los resultados electorales, si estos no le favorecen.

El peligroso camino que ha decidido correr el proyecto de Hipólito Mejía debe movernos a todos a tomar una actitud de repudio a sus acciones, porque las elecciones se ganan con votos que se obtienen con propuestas que motivan al ciudadano común a apoyar a un candidato, y no con acciones temerarias que solo llevan intranquilidad a un pueblo que ama la paz, y que no necesita que nadie le cree intranquilidad y desasosiego.