El PLD debe fortalecer su estructura orgánica y preservar su esencia metodológica

Por Carlos Luis Baron jueves 4 de octubre, 2012

En estos tiempos modernos y del desarrollo tecnológico, es muy difícil crear y desarrollar un Partido político. Cuando nos referimos a un Partido, estamos hablando de organización, educación política y Propaganda política. Son tres actividades dentro del ejercicio de la actividad política, esenciales para poder establecer lo que es una organización política.

El Partido de la Liberación Dominicana, fue creado en el fragor de la lucha política de la guerra fría, además, su fundador y guía, fue un gran Maestro de la política. Juan Bosch hizo uso de un arsenal de conocimientos y visualizó una organización con un Método, que difícilmente pueda ser superado. El método de ir de lo particular a lo general, la unificación de criterios y las decisiones de carácter orgánico, pueden considerarse, como perfecta a la hora de programar un Plan de Acción.

Al principio, pocos entendieron a Juan Bosch, cuando anunció la creación y el porqué del nuevo Partido. Muchos consideraron que era un fracaso y otros iniciaron sus ataques contra Bosch, haciéndoles sus tradicionales acusaciones, que era un Partido comunista, que parecía una Logia y también, que en su forma de actuar parecían una cesta religiosa.

Lo cierto y verdadero es, que Juan Bosch creó un Partido Político con la convicción que era el mejor Partido político de América y no se equivocó, pues desde sus inicios, fue estableciendo una forma de trabajo que se convirtió en una mística como nunca ante la había conocido la Población Dominicana. Seriedad en el trabajo, puntualidad en el accionar, todos sus integrantes actuaban con un estilo uniforme y disciplinado, que les permitió desarrollar una credibilidad en la Sociedad que le facilitó consolidarse como una gran institución, producto del esfuerzo concentrado de toda su militancia.

Un activista político del PLD, era un soldado consciente, valiente y disciplinado, los peledeistas, creían en su organización y en sus dirigentes, los cargos en el Partido se obtenían por Meritos políticos frutos de las evaluaciones practicas y teóricas, nadie era más que nadie, existía el amor fraternal y la convivencia, el respecto colectivo, pues el individuo no existía sino el organismo. Quien tomaba las decisiones era el organismo no el individuo.

En el PLD se instituyó la carrera política profesional, también se crearon un periódico político y una Revista política, ambas publicaciones establecieron un Paradigma del ejercicio político Nacional. Se utilizó el Método de esfuerzos concentrado en todo el País, casa por casa, cara a cara, se fue llevando el mensaje de hacia dónde iba el Partido, se pidió dinero en las calles en laticas, las gentes fue cooperando porque creía en el trabajo del Partido de Juan Bosch. Se hacían giras sociales visitando lugares turísticos que al mismo tiempo, servían para recaudar fondos para la organización. También organizaban Fiestas, Rifas y se buscaban cooperadores, que al final logramos constituir la organización política con la mayor estructura física del País.

Nunca en el PLD existió oposición al crecimiento cuantitativo, pero sí, que fuera producido por un proceso cualitativo. No tenemos que reproducir todo igual al 1973, pero si rescatar los valores esenciales de los Métodos que les dieron origen. Un compañero fundador del PLD residente en Brooklyn NY, me dijo la semana pasada, que Juan Bosch creó un Partido tan perfecto, que aun con el crecimiento cuantitativo y la no aplicación de los fundamentos, todavía sigue siendo el mejor Partido político de la República Dominicana.