El PLD desnaturaliza las encuestas

Por Carlos Luis Baron domingo 26 de febrero, 2012

Los “estrategas” de la candidatura oficialista se están dando a la tarea de fabricar “encuestas” al por mayor y detalles, para colocar dicha candidatura en un lugar en el que nunca ha estado, con la finalidad expresa de tratar de confundir a un electorado que no lo apoya.

No podemos olvidar que las encuestas consisten en la realización de trabajo de investigación serio y científico, ya que la misma consiste en un estudio observacional en el cual el investigador busca recaudar datos por medio de un cuestionario prediseñado, y no modifica el entorno ni controla el proceso que está en observación.

Una encuesta es una investigación realizada sobre una muestra de sujetos representativa de un colectivo más amplio, utilizando procedimientos estandarizados de interrogación con intención de obtener mediciones cuantitativas de una gran variedad de características objetivas y subjetivas de la población.

Una encuesta es una observación no directa de los hechos, sino por medio de lo que manifiestan los interesados y que la misma es un método preparado para la investigación que permite una aplicación masiva mediante un sistema de muestreo.

Hoy por hoy, una encuesta es un valioso e indispensable instrumento para el análisis del estado que guarda la opinión pública en distintas materias, para medir las tendencias prevalecientes entre los ciudadanos sobre un proceso electoral.

A ello hay que agregar que las técnicas (metodología, amplitud, precisión, variables de error) de las firmas encuestadoras se ha venido perfeccionado paulatinamente, de modo que las predicciones resultan cada vez más certeras, y las equivocaciones, cuando ocurren, suceden en contiendas muy cerradas y cuando condiciones anómalas impiden el levantamiento normal de la encuesta (Michoacán, por ejemplo).

Una cosa son las verdaderas encuestas para uso serio y científico y otra cosa son falsas y prefabricadas encuestas para usos eminentemente politiqueros, tal y como ha sido precisamente la práctica de los“estrategas” del Partido de la Liberación Dominicana, con las que se pretende, claro está, confundir a la población votante presentando a su candidato en una posición en la que no está.

Realmente creemos en las encuestas serias y científicas, así como creemos también en el descontento generalizado que existe en estos momentos en la población dominicana, un descontento que se traduce en un decidido apoyo a la candidatura del Partido Revolucionario Dominicano.

A muchos apologistas del actual gobierno les duele que uno diga que Hipólito Mejía es el que se perfila como el seguro ganador del actual proceso electoral, debido a que ha podido capitalizar políticamente a su favor ese enorme descontento que existe en nuestra población, sobre todo, a nivel de los amplios sectores más necesitados y empobrecidos.