El PLD no estuvo en consonancia con el pueblo

Por Carlos Luis Baron miércoles 16 de mayo, 2012

En nuestra nación lo que necesitamos son concretas y verdaderas soluciones.

El pueblo votante acudió a las urnas a apoyar al Partido de la Liberación Dominicana con la esperanza de que encarara y asumiera con voluntad política el conjunto de problemas y males que lo agobian.

Aunque algunos lo pongan en duda, el sufragio o voto es una expresión política de la voluntad individual. Su existencia tiene por objeto la participación del ciudadano en la designación de los representantes del pueblo, de determinados funcionarios públicos, o la aprobación o rechazo de ciertos actos de gobierno.

En la nuestra, que es una democracia representativa, la existencia y vigencia del sistema electoral es una pieza fundamental, ya que según lo manda nuestra Constitución, el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes.

Ahora bien, ¿Ha cumplido el gobierno del PLD a cabalidad con este mismo pueblo que lo ha llevado al poder en tres ocasiones? Creo que no, ya que a mi humilde entender le ha faltado la debida voluntad y responsabilidad para encarar el vertiginoso auge del narcotráfico, la prolongación de los tediosos y dañinos apagones, del crecimiento de la delincuencia, la violencia, la criminalidad y la inseguridad ciudadana.

Creo también que dicho partido ha sido negligente para encarar el desempleo, el crecimiento de la pobreza extrema y, sobre todo, para enfrentar un alto costo de la vida que ha afectado sobre todo a los sectores más empobrecidos.

Existen cientos de pequeños problemas comunitarios, tanto viejos como nuevos, que no han sido encarados ni resueltos por la apatía de los actuales funcionarios gubernamentales, que al parecer han ido al Estado, no a velar por los problemas e intereses de la mayoría, sino a resolver sus asuntos personales y grupales.

Aunque los actuales funcionarios no lo quieran advertir, quizás embriagados por las fragancias, por los enormes beneficios y privilegios que les proporciona estar en el poder, ese mismo pueblo votante que ha sufrido y sufre por la falta de soluciones concretas a sus principales problemas, se ha convertido en una coyuntura adversa para sus planes de seguir en el poder más allá del 2012.

Es verdad que la crisis social y económica que padecemos nos ha castigado a todos, sin importar los sectores sociales, pero han sido precisamente los sectores más necesitados y empobrecidos de nuestra sociedad, los mayores perjudicados por las funestas consecuencias que se desprenden de esta enorme crisis que nos afecta.

Quiere esto decir que nadie puede hacer planes políticos y electorales, o pretender seguir en el poder, sin tomar en cuenta las condiciones materiales reales de la sociedad, así como las condiciones en que se encuentran y viven los hombres y mujeres de nuestra nación, los cuales castigarán con sus votos a los actuales inquilinos del Palacio, votando precisamente por el verdaderos y único cambio posible que encarna Hipólito Mejía.