El PQDC en la antesala de su mejor desempeño electoral

Por Carlos Luis Baron martes 6 de marzo, 2012

En el sistema democrático la existencia de los partidos políticos son el garante de una democracia plena e incluyente, ellos son el instrumento de expresión mas legitimo de la pluralidad política en sus diversas manifestaciones. Con la caída de la dictadura de Trujillo en la sociedad dominicana se iniciaron las bases que sostendrían la incipiente democracia, entre estas el más esencial: los partidos políticos. Es así como en el año 1967 un grupo importante de hombres y mujeres, con la intención, en principio, de forzar la entrada al país del desterrado General Elías Wessin y Wessin fundan el Partido Quisqueyano Demócrata (PQD).

El fundador del PQD en esos tiempos acababa de jugar un papel de primer orden en los sucesos acaecidos durante y después de la revuelta del año 1965, el general Wessin poseía condiciones de mando y liderazgo que trascendieron los cuarteles y llegó a constituirse en expresión política y social de una amplia franja nacional, es así que en menos de tres años de fundado, en las elecciones del 1970, el PQD logra la votación record de 169,000 votos, contados al estilo Balaguer, la demostración de ese liderazgo y su conocida vocación concertadora lo acercan en esos años a los sectores liberales que buscaban sacar a Balaguer del poder por medio de las elecciones, es así que pasa a ser candidato del más grande acuerdo político nacional, conocido como “El acuerdo de Santiago” en el año 1974, que postuló a Antonio Guzmán a la presidencia y al propio Wessin a la Vicepresidencia.

La estructuración de ese proyecto que agrupaba a sectores democráticos, a varios de la izquierda progresista y un gran número de sectores sociales diversos; dicho frente político sin dudas arrasaría con las pretensiones de Balaguer de quedarse en el poder.

La articulación del acuerdo desató una ola represiva a escala nacional que impidió que el mismo pudiera participar en dicho certamen ante las evidentes faltas de garantías que normaban dicho proceso.

Si bien es cierto que posterior a esos hechos la participación electoral del PQD ha sido en cierta medida discreta, diversos factores han determinado lo mismo; una de ellas fue que el liderazgo del general Wessin tuvo un fuerte arraigo en la zonas rurales del país, (“Tó pal campo, con la manga arremanga”, fue su slogan), mientras que a finales de la década del setenta las grandes migraciones internas propiciadas por Balaguer invirtieron los papeles; de un país rural pasamos a ser un país urbano, los gobiernos de Balaguer crearon un espejismo, desarrollando las grandes ciudades, provocando un éxodo masivo de las zonas rurales que terminaría creando los grandes cordones de miseria que bordean las grandes ciudades hoy en día.

Aun en esos escenarios adversos el PQD supo mantenerse como instrumento válido de la democracia, a pesar del acoso y la persecución permanente mantenida por rivales no solo de la izquierda radical sino hasta por algunas de las denominadas de centro y derecha, el PQD logró participaciones electorales decisivas como aliado en las que determinaron los triunfos en el año 1990 de Balaguer y de Hipólito Mejía en el 2000.

Sin embargo, es en el año 2002 con la elección del doctor Elías Wessin Chávez en la presidencia del partido que se asume la doctrina cristiana como plataforma política, que da inicio a un proceso de transición, modernización y adecuación para convertirlo en un partido con fuertes vínculos urbano, moderno, en capacidad de convertirse en nicho político de amplios sectores nacionales progresistas que discrepan de las fuerzas políticas tradicionales.

A partir de entonces Wessin Chávez propicia el ingreso al partido a un sinnúmero de profesionales, técnicos, comerciantes, pequeños empresarios y sobre todo a un amplio grupo de jóvenes líderes y profesionales cristianos que han incidido favorablemente en darle soporte moral e ideológico al proyecto.

Hoy, luego de arduos esfuerzos y dentro de limitaciones logísticas y económicas, el PQDC de cara al presente y futuro es otro; ha estructurado una eficiente y vigorosa Secretaría Nacional de Organización, cuyo titular, el licenciado Eduardo Veras, rodeado de un equipo de trabajo de alto nivel, han divido el país en cuatro zonas de trabajo; se ha creado la unidad de Gerencia de Asuntos Electorales, que a la vez ha creado un moderno centro de cómputos desde el cual se han capturados más de 40 mil nuevas inscripciones que han permitido actualizar un padrón interno que ronda los 80,000 miembros, hecho comprobado con la recién Consulta Nacional Interna celebrada el pasado 12 de julio cerca de 70,000 militantes del partido participaron en casi todos los municipios del país en la renovación interna de sus estructuras dirigenciales, la acreditación de delegados en más del 80% de las juntas municipales electorales, la reactivación de la JQDC, brazo joven del partido, con el ingreso de miles de jóvenes de diversos extractos sociales y que por primera vez activan en política; conformación de un poderoso sector externo que agrupa a miles de personas sin afiliación partidaria; un crecimiento sorprendente en las filiales del exterior, donde inclusive postularán candidaturas potables; la creación de los Comité de Crecimiento Continuos; renovación y creación de diversos frentes de masas y secretarías, como son; profesionales y técnicos, desde el cual diversas personalidades de cierto perfil social han llegado a hacer su aporte al país desde este partido; cultos, salud, trabajadores, de la mujer, la familia, educación, electoral, enlace con la sociedad civil, entre otros que activan en el corazón de la sociedad como mecanismos de enlace con el partido.

El partido celebró su Convención Nacional donde miles de pecudeistas tiñeron de amarillo el sector San Lazaro y cerca de dos mil delegados representativos de las 32 provincias y el Distrito Nacional, con la presencia del Presidente de la República doctor Leonel Fernández, proclamaron al licenciado Danilo Medina y a la doctora Margarita Cedeño como sus candidatos a la presidencia, luego de un amplio consenso interno en el que primaron la discusión con los candidatos de aspectos esenciales de ejecución pública que este partido enarbola, esta convención fue el banderazo inicial a un trabajo de acción política en masa que ejecutará el partido en toda la geografía nacional en el que estamos seguro lo colocará en los primeros lugares de preferencias, alcanzando cifras record de votos que sin dudas lo catapultarán a metas superiores propias en un futuro cercano.