El PRD es de sus bases

Por Carlos Luis Baron martes 5 de junio, 2012

El líder inmenso de ese partido, víctima muchas veces de las zancadillas y desmedidas aspiraciones de muchos de los que todavía quieren "dirigir" a lo interno del PRD, amenazaba con convocar las bases, conocedor de su poder sobre ellas.

Ahora nuevamente se presenta una crisis, nadie admite sus errores; nadie admite las consecuencias de su uso y abuso de las palabras; nadie admite que mal utilizaron los recursos y nadie admite que llegaron a estar tan seguros que pensaron que no necesitaban a nadie.

Ésta, como todas las luchas anteriores, es por el control del partido y lo que significa en beneficios reales de todo tipo, y como antes va a terminar en un cuarto de hotel o de casa de rico con un reparto no importa lo que decidan los tribunales dando ganancia de causa a uno u otro, porque nadie se queda fuera, y nadie quiere una bandeja y una pensión, sino incidir y conseguir hasta la hora de su muerte.

Las bases mientras trabajan, votan y se mueren de hambre mientras esperan el regreso a un poder del que siempre de una forma hasta directa gozan quienes propician, y quienes viven del enfrenta miento en busca de mantenerse.

Hay que hacer un padrón, no existe, y hay que convocar a las bases a elegir sus nuevos dirigentes; hay que salir de ese geriátrico vejestorio que cierra teléfono a los perredeistas, que se quejan de que le piden mucho mientras ellos tienen todo.

Ese partido debe renovarse entero, respetar lo que son sus legítimas autoridades y recomenzar de nuevo limpio del pasado y sin nuevo reparto de una presidencia para tal grupo, esto para aquel y para aquellos, sino es así manda Dios dejarle su partido-negocio a quienes se han beneficiado del mismo por más de cincuenta años y dar la media vuelta.

Las bases que hablen, que se tiren a sus locales y pidan elecciones sin reparto y sin tribunales que desde el 1939 están en eso.