El PRD es del PRD, no de Miguel

Por Carlos Luis Baron lunes 11 de junio, 2012

Que no le quepa la menor duda a nadie: el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) no es ni de Hipólito Mejía (aunque es digno de mención el hecho de que este caballero nunca se ha atribuido tal calidad) y mucho menos lo es del señor Miguel Vargas Maldonado, que sí se ha atribuido ser dueño de dicho partido como si se tratase de una de sus empresas.

Para nadie es un secreto que el señor Vargas Maldonado, independientemente de que cuente y tenga todo el apoyo “legal” e “institucional” de sus aliados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), está nadando contra la corriente, porque está nadando contra la realidad y contra la verdad.

Porque por encima del intento del señor Vargas Maldonado de adueñarse de un partido al que le ha dado totalmente la espalda en el pasado proceso electoral y que ha recibido el rechazo más contundente de los viejos y nuevos robles de dicha organización, al final de este odioso y tedioso momento por el que está atravesando el partido del jacho prendío, sólo veremos un resultado: el PRD para el PRD.

Es justo señalar que ha sido la misma militancia y los mismos simpatizantes del PRD los que se han encargado de acusarlo de cínico, prepotente y, sobre todo, de traidor, ya que nunca se había visto en la historia de dicha organización política que uno de sus presidentes se haya quedado sentado en su casa en medio de un proceso electoral, ni que haya mandado a sus seguidores a votar por el candidato adversario.

Es justo señalar que toda la militancia del PRD ha manifestado abiertamente su rechazo a las intenciones del señor Vargas Maldonado de adueñarse de dicha organización como si se tratase de una propiedad privada.

Particularmente no creo que existan dos PRD ni mucho menos dos sectores a su interior como inexplicable y equivocadamente han querido hacer ver o hacer creer la prensa dominicana, pues sólo existe un solo PRD que pertenece exclusivamente a los perredeistas, pero nunca al señor Vargas Maldonado.

Ahora bien, independientemente de la penosa actitud que está asumiendo nuestra prensa con relación al PRD, para mí, estamos delante de una lucha política abierta entre este señor y los perredeistas, el primero con la intención de pasarle por encima a todo el mundo y los segundos, aferrados a su partido.

Tal y como lo dice Ivelisse Prats de Pérez, es cuestionable que Miguel Vargas esté conspirando contra la institucionalidad del PRD, cambiando listas de dirigentes en la JCE mientras el partido cerraba su campaña con marchas caravanas en las 31 provincias y el Distrito Nacional.

Y esta misma conducta la exhibió el suspendido presidente del partido blanco cuando firmó el acuerdo de las corbatas azules con Leonel Fernández sin ser materia de discusión en ningún organismo del partido.

Por último, es justo decir que toda la cúpula de la Comisión Política del PRD permanece intacta, con la salida de Miguel Vargas de la presidencia de esa organización política. (Seguiremos con el tema)