El PRD es un enfermo de cuidados inmediatos

Por Carlos Luis Baron miércoles 14 de marzo, 2012

A pesar de las tantas alharacas que se escuchan sobre esa organización política durante la presente campaña electoral, como los “cacareos” sobre las encuestas que se realizan, siempre ganadas por quienes las pagan, no se necesitan espejuelos para ver, como dice la gente, que ese partido está en camino de pasar a colocarse en uno de los últimos lugares del ruedo político nacional, o desaparecer por completo.

Claro, esos derroteros son los que se prevén, a menos que no se depongan muchas de las actitudes personalistas que allí se observan; y que, su dirigencia más connotada no se aboque desde ya a introducir los correctivos y la reorganización interna que las presentes circunstancias ameritan.

Es evidente que, la rehabilitación política de Hipólito Mejía, después de una gestión de gobierno que se consideró bastante desacertada en parte, postulado hoy de muevo por el partido blanco a la presidencia de la República, y la integración del “Cacique”, como director de su campaña proselitista, son hechos que han contribuido a agrietar más aun las relaciones personales a lo interno de esa entidad política, que siempre se ha caracterizado por las divisiones grupales, y la defensa a ultranza de intereses particulares, situaciones esas con las que sólo pudo lidiar en los momentos de crisis, el extinto y verdadero líder de la misma, el Dr. José Francisco Peña Gómez.

El presente escenario que allí se verifica, sólo induce a pensar en que las cosas tenderán a empeorarse con el paso de los meses, en términos de la imposibilidad de los advenimientos unificadores requeridos, independientemente de que Hipólito Mejía logre alcanzar o no la primera magistratura del Estado, para la cual tampoco podrá reelegirse de nuevo, en el caso de conseguirlo.

Fácil es advertir que, si es que gana, ¡el poder es poder!, y con él en las manos, el grupo del PPH habrá de influir de manera muy significativa, con el mandatario a la cabeza, en las instancias y estructuras internas de la organización. Y, lo más probables es que ocurra un desplazamiento de los representantes máximos de todas las demás tendencias identificadas, creándose entonces conflictos mayores aun, con todos aquellos que no estén dispuestos a dejarse quitar su espacio político allí ganado.

También podría suceder que, en el acuerdo de apoyo, de trabajo conjunto a que finalmente arribarán Hipólito Mejía y el “Cacique”, después de tantas rebatiñas y disparidades de criterios entre ambos, se haya contemplado de manera soterrada, ya que, como decía el gran maestro Juan Bosch, “en política hay cosas que se ven, y otras que no se ven”, el promover y catapultar al Lic. Hatuey De Camps, para que sea él quien ocupe la presidencia del PRD, y fusione con éste la pequeña organización que ahora lidera. Y, ¡ahí es que la piña se va a poner agria de verdad!

Si es el PRD no gana las elecciones pautadas para el 20 de mayo próximo, sus posibilidades de alcanzar nuevamente el poder se van a ir bastante lejos en el tiempo; y esa institución, tendrá que abocarse a un amplio proceso de reorganización, ¡bien profundo!, a nivel de todos sus cuadros de dirección política.

En consecuencia, procederá el cambiar algunas cabezas de grupos, y tratar de borrar de la mente del electorado ciertos rostros de personas que ya pasaron sus mejores momentos; y que, contrario a tratar de ganar adeptos fuera y dentro del partido, lo que harían es traer a la mente de muchos dominicanos momentos de dura crisis social y política acaecidos durante sus pasos por poder, muy desagradables por cierto.

Por supuesto, esa situación de reordenar dentro de ese partido todo cuanto se deba, para poder relanzarle de nuevo al ruedo político nacional con suficientes posibilidades de triunfo, tendría que estar a cargo de alguien muy apto, conocedor amplio de las intríngulis y los embrollos que siempre han distinguido a esa organización blanca. Y ello, por consiguiente, también le abriría las puertas hacia la presidencia de la misma al Lic. Hatuey De Camps, por su experiencia obvia, en el presente de nuevo inmerso en el grupo. Claro que, ¡lucha no será tan fácil!

Como se pude advertir a simple vista, la situación por la que atraviesa el PRD, en el presente, y lo que sería su futuro inmediato, matizado por la ocurrencia de connotadas crisis internas, deben llamar a la reflexión a muchos de los principales líderes y dirigentes medios destacados en su seno, de manera que se inclinen por introducir las medidas y decisiones correctivas que se imponen en la actualidad, para que el partido blanco no se siga deteriorando más, o les colapse por completo en sus manos.

Esa organización política histórica, a la que aún pertenecen muchos hombres de valía para el país, y que siempre ha constituido en ente de equilibrio en esos menesteres de orden nacional, que más todavía lo sería hoy, con la desbandada que se ha producido en el otrora Partido Reformista Social Cristiano, hay que tratar de de preservarla, aunque se tengan que dejar de lado los intereses particulares envueltos de los grupos que interactúan en el seno del mismo. ¡Es una obligación patriótica más que todo!