El PRD: Si pero no

Por Carlos Luis Baron martes 17 de enero, 2012

Desde que el Ing. Hipólito Mejía fue seleccionado como el candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano, hemos leído y escuchado constantemente los pronunciamientos de éste, así como de sus mas cercanos colaborados, afirmando que cuentan con la integración de la gran mayoría de los seguidores del Ing. Miguel Vargas Maldonado.

Tanto Hipólito Mejía, como sus allegados cuantifican dicho apoyo entre el 98 y 99 por ciento, lo que prácticamente deja a Miguel Vargas Maldonado en un cuarto oscuro y solitario, si aceptamos como válidos, los números que nos ofrecen el candidato del PRD y sus seguidores.

Pero la pregunta que nos hacemos, y lo que no logramos entender, es el por qué las contradicciones expuestas por el candidato del PRD, con sus continuas declaraciones al respecto.

Por un lado minimiza la no integración del Ing. Miguel Vargas Maldonado a su campaña, mientras que por otro lado busca la ayuda de intermediarios, como es el caso del Lic. Hatuey Decamps, para que trate de convencer a Miguel Vargas Maldonado, para que se integre a su campaña. Esto debido a la cercanía que existe entre Miguel Vargas y Hatuey, ya que como todos sabemos son compadres.

Aunque hay que destacar que las innumerables visitas que Hipólito Mejía le ha dispensado a Hatuey, no han sido solo para tratar el tema de Miguel Vargas Maldonado, sino que Hipólito ha aprovechado dichas oportunidades para tratar de convencer a Hatuey Decamps de apoyarlo en las venideras elecciones, ofreciéndole inclusive su retorno al PRD, algo que hasta el momento ha sido rechazado por Hatuey.

La estrategia de Hipólito Mejía no la entendemos, puesto que el Lic. Hatuey Decamps ha hecho carrera de su oposición a la reelección, y si hoy Hatuey no está en el PRD, se debe básicamente a que fue afueriado, como decimos los dominicanos, por el propio Hipólito Mejía, por su afán de aferrarse al poder, algo que dudo mucho haya sido olvidado por Hatuey.

Pero si como afirma el Ing. Hipólito Mejía, el PRD está unificado en torno a su candidatura, con casi la totalidad de los seguidores del Ing. Miguel Vargas Maldonado integrados a la misma, por qué la tanta insistencia en lograr que este le brinde un apoyo que a todas luces a Miguel Vargas no le interesa ofrecer.

A no ser, que la incertidumbre se haya apoderado, tanto del candidato, como de sus seguidores, a medida que se acerca el día de las elecciones, y al ver que lo que ellos consideraron el seguro triunfo hace unos meses, hoy se vea desvanecido, por lo que los fantasmas de las dudas los arrope constantemente, produciendo temores que no son capaces de controlar.

Las elecciones no se ganan a seis meses de los escrutinios. Como tampoco podemos embriagarnos con encuestas realizadas con tanto tiempo restante para llegar a las urnas. Pues el descontento que muchos votantes puedan sentir en el día de hoy contra el partido gobernante, puede ser borrado por la incertidumbre que produce un candidato que a todas luces no ha mostrado capacidad para conducir los destinos de esta nación.

Una cosa es mostrar descontento contra ciertas acciones o inacciones del gobierno actual, y otra cosa muy distinta lo es, lanzarse al abismo que representa la incapacidad que ha representado el PRD, en el manejo del Estado.

Finalmente le voy a formular una pregunta que debe hacerse cada dominicano al momento de decidir a qué organización política escoge para dirigir los destinos del país en el venidero proceso electoral:

Qué ha hecho el Partido Revolucionario Dominicano cuando le ha tocado gobernar la nación, para contribuir al desarrollo social y económico del país?

Si su respuesta es "Nada", entonces su decisión sobre quien debe ser el próximo Presidente no debe ser una muy difícil.

Los dominicanos no podemos permitir que volvamos a los tiempos en que un Presidente de manera medalaganaria envíe a comunicadores sociales y ciudadanos comunes a la cárcel, solo porque estos ejercitan el derecho a criticar sus acciones.

Como tampoco podemos permitir que nuestra economía vuelva a los tiempos de las incertidumbres producidas por decisiones irracionales.

El Partido Revolucionario Dominicano, al igual que su candidato, el Ing. Hipólito Mejía no le merecen la más mínima confianza a este pueblo al que tanto han maltratado, y tenemos la absoluta confianza de que esa opinión va a ser confirmada nueva vez por la gran mayoría del pueblo dominicano.