El Presidente y la puntualidad

Por Carlos Luis Baron sábado 6 de octubre, 2012

Hace poco -alguien- al llegar temprano a una reunión de trabajo -como acostumbro- se sorprendió y me dijo: Llegas muy temprano…, solo atine a decirle con cortesía que efectivamente, llegaba temprano, pero que era mejor que tarde. Ante la garantía irrefutable de mi presencia, la amiga y colega, hizo mutis, y creo, que, en el fondo, hasta se avergonzó.

Ahora que el Gobierno ha hecho público un anteproyecto de reforma fiscal integral -que ya había anunciado- de impostergable negociación por los efectos de la crisis global y del déficit fiscal acumulado (pero sobre todo, por un modelo tributario que hace tiempo no responde al país real ni a sus demandas de servicios públicos), y muy a pesar de que no había otra salida, sería una lástima que todas las anteriores medidas loables y austeras del Presidente Danilo Medina cayeran al zafacón y al olvido de la colectividad.

Por ejemplo, un valioso valor -de rompimiento cotidiano-cultural- ha sido el hecho significativo de que el Presidente Danilo Medina está ciñendo su reloj personal al reloj de la agenda oficial del gobierno. ¿Qué quiere decir esto? Que tenemos a un Jefe de Estado, celoso y respetuoso del tiempo como funcionario público y, sobre todo, de que su tiempo ya no es el suyo, sino, el del país, que además, pagamos todos.

Otro rompimiento -quizás de carácter cosmético, pero diferenciador- ha tenido que ver con la bendita silla presidencial y su histórico trajinar de acto en acto público -como símbolo del poder- cual mampara de los tiempos del Emperador Adriano (que en su caso y al final, fue la litera). Pero, ¿será el final de semejante anacronismo? ¡Ojalá que sí!

¿Llegaran o no, las fotos del Presidente a las oficinas públicas? Comparto con el Presidente que en el territorio nacional todos les conocen; pero en el extranjero (Embajadas, Misiones, Consulados, etc.) no es así. Por lo tanto, y ya que esas instancias trasnacionales del Estado dominicano, son visitadas en la búsqueda de servicios, o para tramites u reuniones de negocios por nacionales y extranjeros, no estarían de mas las fotos del Presidente. Ya en el territorio nacional, con las de los Padres de la Patria, creo, es suficiente.

Por último, sería bueno que los rabiosos opositores al anteproyecto de reforma fiscal integral del Gobierno, echen una miradita a la situación catastrófica de las mayorías de las economías del viejo continente, o más próximo geográficamente, al déficit fiscal de la economía de los Estados Unidos.

O quizás, logren mejor compresión del fenómeno global (si quieren ser racionales, que lo dudo), siendo testigo presénciales -como somos- de los efectos colaterales de la crisis española: el retorno voluntario y doloroso de miles de dominicanos -desde la madre Patria-, porque no tenían trabajo ni ahorros……

Hay que mirarse entonces en esos espejos… y no olvidar que, a pesar de las diferencias políticas y de la apreciación que tengamos, el Presidente Danilo Medina está rompiendo -¡a la luz de todos!- con muchos entuertos, malas prácticas, tradiciones, privilegios y símbolos que se crían sacramentales. Eso que no se olvide.