El problema no es con la CDEEE en sí, si no con los oscuros intereses

Por Carlos Luis Baron viernes 24 de agosto, 2012

El tema de la CDEEE, es bastante viejo, se podria decir que va corriendo para los cien años, y durante ese tiempo han aparecido una serie de magos, que proclaman que ellos van a resolver el problema energetíco nacional. El último de ellos lo fue, el empresario Celso Marranzini quien dijo que en esa institución lo unico que hacia falta era una buena gerencia para hacer de la misma, una entidad más eficaz en el suministro de la energía eléctrica.

No se puede negar, que el servicio eléctrico tuvo una leve mejoria con el ingreso de más clientes a los circuitos de 24 horas, pero lastimosamente no pudo solucionar las deudas con los generadores, la cual asciende a más de mil millones de dolares.

Lo cierto es, que no basta en colocar personas que tengan buenas intenciones para solucionar tan anciano problema, si no hay una seria voluntad política desde el superior gobierno, de la justicia y desde el congreso, aquí habrá apagones por los siglos y los siglos amén.

Digo esto porque contamos con una ley que penaliza el robo de la energia eléctrica, (la cual hay que endurecerla), más sin embargo nadie es capaz de hacerla cumplir, porque permitiendo el robo de la eléctricidad no se afectan poderosos intereses.

Juan Bosch decia, que este es un pais con un desorden organizado, y el desorden que hay en la CDEEE, son muchos los que obtienen grandes beneficios por negociar con el transporte y la compra de los combustibles fosiles para la producción de energia eléctrica.

Otros de los beneficios que aporta este desorden eléctrico, son: las importaciones de plantas eléctricas e inversores, las concesiones para la instalación de generadores eléctrico y los contratos de venta de la producción eléctrica.

A eso se le suma la negativa de quienes hasta ahora han dirigido la CDEEE, de construir proyectos de producción de eléctricidad con recursos renovables, tales como el sol, basura, el viento y el agua, que los tenemos en abundancia en nuestro país.

Muchos de esos proyectos, se construyen a cortos plazos, y por los mismos el país recibe unos bonos de dolares por concepto de la no emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, según el acuerdo de Kioto.

Pero para quienes se benefican del negocio oscuro de la eléctricidad, a ellos no le interesa que esos dolares lo reciba la nación, en cambio diseñan cada dia planes para que el sistema energético nacional siga colapsando.

Aquí todo el mundo sabe, que el principal problema que tiene la CDEEE, es poder cobrar el servicio que brinda, y para poder hacerlo habrá que empatalonarse yendo a los barrios y a las empresas que no pagan la energía, para detener a quienes se roban la misma.

Cuando se detengan , se sometan y condenen diez o veinte personas, veran como los demás se pondrán al día, legalizando sus contratos, y pagando sus facturas mes tras mes, dando como resultado que no habrá razón para los odiosos apagones.

Esa medida permitirá, que solo tendrán derecho de utilizar el servicio eléctrico, quienes verdaderamente lo paguen, acabandose asi la odiosa practica de agregarle a la factura de los pagadores, el consumo de aquellos que se la roban.

Ya la historia de la CDEE hiede más que un cadáver, y la población esta cansada de vanas teorias, quiere ver acciones contundentes y demoledoras, no simples discursos huecos, si no soluciones tangibles.

Mano a la obra.