El reformismo en la historia dominicana

Por Carlos Luis Baron jueves 28 de junio, 2012

En la historia política dominicana el Partido Reformista Social Cristiano siempre tendrá un lugar de primer orden, no solo por los logros alcanzados en sus 22 años de gobierno sino por haber sido fundado y dirigido por el más grande estadista dominicano, el Dr. Joaquín Balaguer. De igual manera, la historia también le recordará no solo por resistir los más feroces ataques por parte de sus adversarios con el objetivo de desterrarlo de la memoria del pueblo dominicano, sino por haber logrado superar los múltiples errores cometidos por su dirigencia principal.

Con relación a esta última afirmación, los acontecimientos de los últimos nueves años así lo demuestran. Empecemos recordando que en el año 2004 nuestro partido pierde a dos connotados dirigentes, el Ing. Carlos Morales Troncoso y el Lic. Jacinto Peynado, quienes, además de sus reconocidas prendas morales así como de sus exitosas trayectorias públicas y privadas, tuvieron el privilegio de haber sido vicepresidentes de la República en los gobiernos reformistas.

El Ing. Morales Troncoso sale del Partido Reformista al no estar de acuerdo con muchas de las decisiones adoptadas en ese entonces por su cúpula dirigencial. Con su salida dejamos partir al único dirigente que tiene el mérito de haber sido vicepresidente en dos ocasiones del Dr. Joaquín Balaguer.

En la Convención reformista para la escogencia de su candidato presidencial celebrada en el año 2003, la dirigencia del partido no escuchó el clamor de la sociedad que entendía que el candidato más idóneo para encabezar la boleta reformista era el fenecido Jacinto Peynado. Las agendas personales impidieron que se lograra ese objetivo partidario.

En el año 2006 reaparecen de nuevo los intereses particulares y las agendas personales, continuando con su labor en detrimento del Partido. En esa oportunidad un sector atenta contra la candidatura a Senador por San Pedro de Macorís del Dr. José Hazim, y el partido vuelve a prescindir de los aportes políticos de una figura muy bien valorada por todos los sectores de la vida nacional.

En el año 2008 sale del Partido Reformista quien fuera su candidato presidencial para las elecciones generales del año 2004.

En el año 2009, con el regreso del Ing. Carlos Morales, quien accedió al reclamo de la cúpula dirigencial de ese entonces para que aceptara presidir el Partido, gracias a su capacidad, experiencia y tenacidad, logró aglutinar a las personas de limpia trayectoria partidaria, al tiempo de iniciar un proceso de “puertas abiertas” con el que consigue integrar a una gran cantidad de jóvenes. Como resultado directo de esa política de apertura e integración de los diversos sectores de la sociedad el Partido Reformista obtuvo en las elecciones congresuales y municipales del año 2010 la cantidad de 222,847 votos.

Al parecer los Caballos de Troya se multiplican en nuestra organización con cada contienda electoral. Resulta muy penoso ver las actuaciones de muchos de nuestros compatriotas, pues solo los mueve sus ambiciones personales y no los intereses de la militancia reformista. Así como las fuentes clásicas aún no están claras con respecto al número de guerreros que se ocultaron dentro del Caballo en aquella ciudad fortificada llamada Troya, lo mismo ocurre en el seno de nuestra dirigencia, que no sabemos con exactitud la cantidad de personas que maquinan constantemente en detrimento del Partido.

Por otra parte, el PRSC también tuvo que enfrentar a determinados sectores que mantienen su interés en opacar la figura política del Dr. Joaquín Balaguer. Solo basta recordar que en el pasado proceso electoral fueron muchos los intentos de tergiversar la historia dominicana. Sin embargo, esos mismos sectores han tenido que reconocer el papel jugado por el PRSC en estas elecciones, así como su determinante participación en la victoria electoral del PLD.

Estos párrafos solo tienen como finalidad formular un llamado sincero a todos aquellos compatriotas que han jugado todo este tiempo a la destrucción de nuestra organización política para que, de una vez y por todas, participen de forma clara y sincera en el fortalecimiento del Partido, el mismo que a muchos de ellos los vio crecer y a el que le deben toda preeminencia económica y social. Llegó el momento de pagar la deuda que tienen con el partido y con la sociedad dominicana.

¡Reformistas, a la carga, a paso de vencedores!