El rumbo electoral lo traza la alta calidad del candidato Danilo Medina

Por Carlos Luis Baron martes 20 de marzo, 2012

Plumas preponderantes de la orquesta mediática que se alinea con elProyecto Presidencial de Hipólito Mejía, mejor conocido por las siglasPPH, ponen de relieve la realidad de que hace meses subestimaron laspotencialidades de Danilo Medina, y de que detectaron en forma tardíasus verdaderas capacidades.

Fueron dos los enunciados erráticos asumidos de entrada por el PPHdurante la pre-campaña electoral, el primero: – “Danilo Medina no escapaz de ganarle a nadie”; y segundo: -“El Presidente LeonelFernández (líder del Partido de la Liberación Dominicana), nunca leapoyaría”.Ahora, cuando sobreviene el desastre, los voceros pepehachistas, tantode la estructura partidaria, como quienes en su favor activan desde laradio, televisión, prensa y redes cibernéticas, presas ya de ladesesperación, buscan identificar las causas de su realidad amarga,aunque se van por la tangente. Pretenden engañarse a si mismos.

Pero la desesperación ha sido siempre detonante del fracaso, y es asícomo vemos que la cabeza y estandarte del PPH, sin dudas, en busca de la popularidad electoral perdida, de buenas a primeras levanta labandera de la anticorrupción, un escenario de batalla donde tienetodas las de perder.

Hipólito Mejía no tuvo la perspicacia de realizar una reingeniería desu imagen, y es por ello que rodeado de colaboradores que reúnen elperfil preciso para integrar una verdadera ganga a la criolla, odigamos un “Cartel de los Macos”, sus reiteradas proclamas moralistasy promesas de sanear la administración pública solo despiertan burlase incredulidades.

Ya antes de diciembre pasado, dentro del PPH se manejaban datos que indicaban claramente la caída de la aceptación de Mejía y el repunte de Medina, y lo que resultó peor para los adeptos, es que esosindicadores, inversamente proporcionales, muestran una tendencia quepor el momento está fuera de su alcance detener o revertir.

Ahora bien, ante la evidencia innegable de la caída, confirmada porlas encuestas de mayor crédito, los pepehachistas apelan a lasjustificaciones más débiles y previsibles, como son, alegar el uso delos recursos del Estado a favor de Medina y denuncias infundadas deaprestos de fraude dentro de la misma Junta Central Electoral.

Cierto es que la actitud del líder peledeísta, Leonel Fernández, deacogerse a cabalidad a su rol de líder partidario y respaldar conahínco y tesón la campaña del candidato de su formación, y en esesentido, su voluntad manifiesta de resolver como gobernante problemaspuntuales de las distintas comunidades, así como las inauguraciones degrandes obras.

Igualmente, el país político reconoce que la participación deMargarita Cedeño de Fernández se constituye definitivamente en la demayor brillantez que registre cualquier candidato vicepresidencial enla historia de nuestros procesos electorales, y ello constituye unplus en beneficio de la boleta morada.

Del mismo modo, “la mística peledeísta”, que no es más que la maneratradicional en que se realizan las cosas dentro de esa organización,se sobrepuso a las situaciones de coyuntura e intereses sectoriales, yprevaleció el interés colectivo en pos de mantenerse en el poder, quees lo importante a fin de cuentas.

No obstante, estos factores precedentes, lo más determinante en elcurso que sigue el proceso comicial, caracterizado por los vientosfavorables al PLD, ha sido el extraordinario desempeño del candidatoDanilo Medina, quien ha sabido diferenciar la táctica de laestrategia.

En efecto, la capacidad de Medina para visualizar los acontecimientosen perspectiva, o “en desarrollo”, como decía el patriarca Juan Bosch,le llevó a tomar distancia, hace nada menos que seis años, de lagestión que él mismo coadyuvó a ascender al poder.

Junto a un discurso articulado sobre líneas totalmente nuevas, DaniloMedina ha conseguido ofrecer las garantías de cambio que como reflejan las encuestas constituye una de las principales expectativas de la población.

De manera que es preciso reconocer que por encima de todas lascoincidencias y convergencias que favorecen el proyecto morado, elprincipal puntal para la continuidad del peledeísmo al frente delEstado, es la alta calidad que despliega la candidatura del DaniloMedina, una figura que hoy se perfila como el factor de cambio para lasociedad dominicana.