El sur de Florida sufre un colapso económico por “Wilma”

Por martes 25 de octubre, 2005

Miami (EEUU), 25 oct (EFE).- El sur de Florida vive una situación de colapso económico por la destrucción de las líneas de suministro eléctrico provocada por la fuerza del huracán "Wilma", que impide que puedan funcionar con normalidad desde los tres aeropuertos de la zona a empresas, bancos y negocios de todo tipo.

Para una región que vive en su mayor parte del turismo, las telecomunicaciones y de las relaciones económicas con Latinoamérica, la falta de electricidad causará grandes daños económicos, además de los 10.000 millones de dólares en pérdidas directas causadas por el ciclón.

"Estamos trabajando contrarreloj. Todos nuestros recursos de emergencia se han movilizado para restablecer lo antes posible la energía eléctrica. Pero no será fácil ni pronto por la magnitud de los daños", explicó Karen Visepo, portavoz de la FPL, compañía eléctrica del estado norteamericano de Florida.

La gran tarea por delante está en manos de los cinco mil empleados de FPL destinados a los tres grandes condados floridanos: Miami-Dade, Broward y Palm Beach, ya que el 95 por ciento de los usuarios están sin electricidad, o lo que es lo mismo, seis millones de personas.

Apenas algunas zonas del gran Miami comenzaron hoy a recuperar el suministro de energía eléctrica, como en Cayo Vizcaíno y varios tramos de la popular calle 8.

Sin embargo, la portavoz de FPL no está todavía en condiciones de confirmar cuándo se restablecerá la electricidad en las calles principales.

"Hay que ser realistas y pensar que van a pasar días y semanas hasta que recuperemos la normalidad", dijo hoy Carlos Alvarez, alcalde de Miami-Dade.

El efecto económico provocado por el "Wilma" es patente con el cierre de los tres aeropuertos internacionales del sur de Florida: Miami, Ft. Lauderdale y Palm Beach. A la falta de energía eléctrica se une la necesidad de revisar la magnitud de los daños y hasta el jueves no se comenzarán a restablecer los vuelos.

American Airlines, con quinientos vuelos diarios en Miami, es la compañía aérea más afectada porque utiliza este aeropuerto, junto con el de Dallas-Fort Worth (estado de Texas), como el principal centro de conexión internacional para sus vuelos a Europa y Latinoamérica.

La compañía aérea Southwest, que utiliza Fort Lauderdale como un importante centro de conexión, ha trasladado a Orlando, en el centro de Florida, los vuelos que no pueden aterrizar, aunque se espera que a partir de este miércoles se reanuden los primeros vuelos.

La situación es similar en el puerto de carga de Miami, con toda la actividad portuaria cancelada, lo que tendrá importantes repercusiones en el transporte de mercancías a Latinoamérica.

El distrito escolar de Miami-Dade teme, mientras, que las clases no se puedan reanudar hasta la próxima semana, ya que además de la falta de luz es necesario revisar cada escuela para reparar los daños sufridos.

Más de 160.000 personas siguen en los refugios a la espera de que se restablezca el suministro eléctrico y el gobernador de Florida, Jeb Bush, ha confirmado que ya está en marcha el reparto de agua y comida caliente para los necesitados.

Su hermano el presidente de EEUU, George W. Bush, viajará a Florida el próximo jueves para comprobar sobre el terreno los daños causados por el ciclón.

El presidente "recorrerá las áreas dañadas por el huracán", anunció hoy a la prensa el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, sin especificar lugares concretos.

"Hay mucha gente sin electricidad y, obviamente, esa es una prioridad ahora", según el mismo portavoz, quien precisó que el Gobierno federal está trabajando para ayudar a las autoridades de Florida en lo que necesiten.

Los vientos huracanados de "Wilma" causaron al menos seis muertos y daños directos superiores a los 10.000 millones de dólares en una región que en dieciocho meses ha sufrido el impacto de ocho huracanes que han sobrepasado todos los registros del Centro Nacional de Huracanes (CNH).