El último apóstol de las negritudes

Por Carlos Luis Baron martes 10 de julio, 2012

Hace cuatro años que falleció el precursor del movimiento de las negritudes en el mundo negro.

Hace cuatro años, el 17 de abril del 2008, falleció a los 94 años, en Fort-de-France, capital de Martinica, el poeta y político Aimé Fernand David Césaire, uno de los exponentes de la cultura antillana más brillantes y precursor del concepto de negritud que con el paso de los años se convirtió en un ideario en la lucha por la autonomía política y cultural del negro en las colonia francesas en el siglo XX.

Una concepción política que publicó Césaire por primera vez en su libro Cuaderno de Retorno al país natal en 1939, texto que se constituyó en eje del movimiento poético y filosófico de la conciencia de la identidad negra y del orgullo de ser negro en América y África. De hecho, su tesis, marcó un hito en la historia política y literaria en el mundo negro y, es precisamente por eso que a Césaire se le llama el apóstol de la negritud, porque más allá de ser un poeta comprometido con la causa de la liberación de la opresión del negro, fue uno de los más caracterizado ideólogo de las luchas sobre los derechos civiles de los negros en la colonias francesas.

Un intelectual, cuyo trabajo literario lo baso esencialmente en defender las raíces culturales africanas de los descendientes negros en América. De allí que unas de sus frases más célebres fue “soy de la raza de los oprimidos” que sintetizó de alguna manera su lucha en contra del avasallamiento del colonialismo en el sentido más amplio de la palabra. Césaire nació el 16 de junio de 1913, en la localidad martiniquense de Basse- Pointe, hijo de un educador y una costurera, se educó en Francia y durante su vida se destacó como un intelectual que combinó la acción política con las actividades literarias y académicas.

En ambas disciplinas fue sobresaliente, como poeta y ensayista se distinguió por ser un escritor vanguardista que hizo grandes aportes a la literatura francófona. Una trayectoria que empezó en los años treinta del siglo XX en Francia, cuando entró en contacto con intelectuales africanos y del Caribe. Sin embargo, con quienes mayor analogía intelectual estuvo fue con los escritores de habla francófona, especialmente con el poeta senegalés Leopold Sédar Senghor (1906- 2001) y el guyanés León Gontran Damas León (1912-1978), juntos lideraron el surgimiento del movimiento de la nueva poesía negra.

Con la publicación de las revistas L “Etudiant Noir (El estudiante negro), Presencia Negra y Tropiques este grupo de intelectuales africanos y de las Antillas en asocio con otros, empezaron la brega por una mayor presencia en el mundo político y cultural de los negros colonizados, tanto en África como en las Antillas que permitiera el rescate de su verdadera dimensión histórica.

Revistas que fueron más que simples medios de difusiones de las inquietudes intelectuales de poetas y ensayistas y se convirtieron en espacios determinantes en las luchas políticas y en las expresiones de rechazo a todas las formas de colonialismo, especialmente al francés. Autor de una prolifera obra literaria Cuadernos de retorno al país natal, Discursos sobre el colonialismo, Las armas milagrosas, Yo, Laminaria y el Sol cortado entre otras más.

René Ménil (1907-2004), un hombre que también dejo profundas pautas para comprender la realidad del hombre del Caribe, quién fuera su compañero de muchas batallas en las Antillas y con quién fundó la revista Tropiques, luego de una reevaluación de sus tesis y de los enfoques del movimiento de la negritud se convirtió en un crítico de sus planteamientos y conceptuó que su “nacionalismo no era más que una fabricación artificiosa de la falsa filosofía del negro” y lo calificó de ser uno de los más caracterizados exponentes de la burocracia intelectual negra, dado que no hizo una profunda ruptura con la mitología racial.

Césaire como político fue militante del Partido Comunista francés (PCF) y en nombre de este partido fue electo en 1945, alcalde de Fort-de-France y luego diputado a la Asamblea Nacional de Francia, en 1956 se retira de ese partido y fundó el Partido Progresista martiniqués (PPM) y murió como miembro del Partido Socialista.

En la política se destacó por dos hechos que marcan un hito en Francia: fue el parlamentario más longevidad en la Asamblea Nacional, en donde representó al departamento de ultramar de Martinica durante 48 años, desde 1945 hasta 1993, y alcalde de Fort-de-France 56 años entre 1945 y el 2001, con su fallecimiento se fue el último de la trilogía de los precursores y apóstoles de negritud.