El Vice dominicano y la campaña del PLD en EE UU

Por Carlos Luis Baron martes 20 de marzo, 2012

Conminado en los años sesenta un joven reportero por el jefe de redacción de su periódico a titular de manera escueta concisa, y sabedor de que por la misma carretera que se iba de Santiago a Mao se podía retornar de Mao a Santiago, elaboró para la portada de su medio de prensa el siguiente titular: “Inauguran Carretera de Santiago a Mao, y Viceversa”. Nuestro vicepresidente tiene nombres y apellidos polisílabos, y desempeña una posición que también requiere de varias sílabas para ser enunciada, circunstancias gráficas que ponemos de manifiesto en este primer párrafo.

Además, en su reciente gira por EE UU agotó en Washington, DC, una importante agenda oficial y académica que lo llevó por organismos internacionales y varias veces al podio universitario: “Sé que es egresado de la Sorbona y doy testimonio de que habla el francés mejor que yo”,declaró al presentarlo la francesa que dirige la parte caribe del programa del Banco Mundial para América Latina, François Clottes:

–Il n’est pas possible—retrucó en el acto Rafael Alburquerque desde el hontanar de la modestia que rige los actos de su vida.

El carácter rectangular de dos mesas enfrentadas delimitaba el ámbito de la ponencia del vicepresidente dominicano en el edificio del Banco Mundial. Una pantalla chica de alta resolución enlazaba por videoconferencia la mesa que en Washington encabezaba el Vicepresidente con la que en Santo Domingo presidía el representante del Banco Mundial en RD, Roby Senderowitsch: “Nuestra gente es muy curiosa”, adelantó François Clottes al inicio del turno de preguntas. Al final devino evidente que había más curiosos en la mesa de RD que en la que en Washington encabezaba nuestro vicepresidente.

Sin embargo, en ambas mesas quedó demostrado el dominio cabal que sobre la política social del gobierno posee Rafael Alburquerque. Acababa de demostrarlo dos horas antes en el auditorio Jack Morton de la Universidad George Washington de la capital estadounidense. Ante había hecho lo propio en Georgetown University. Dondequiera que abrió la boca el vicepresidente dominicano dejó en el oyente la certeza de que sabe de qué va la cosa en el combate a la pobreza, la insalubridad y el analfabetismo en nuestro país.

Desde Washington pasó nuestro vice a la segunda ciudad más poblada por dominicanos después de Santo Domingo: Nueva York. Un trabajo unitario y eficiente en grado sumo llevado a cabo por el infatigable sector Externo que encabeza el ingeniero Germán de León, con el apoyo abierto y fraternal del Partido todo, cargó con los honores de un acto ejemplar. El economista Félix Rodríguez, pone cada día los recursos cibernéticos de la modernidad al servicio de la causa que defiende. Pero más importante aún que la importantísima cibernética es la pluralidad y amplitud de miras con que Félix ejerce la actividad política: aplaude con igual intensidad y vigor a todo orador que al Partido defiende.

La doctora Ramona Hernández, que dirige el instituto de Estudios Dominicanos del City College, y que no cesa jamás de aportar nuevas evidencias de su desvelo porque todo lo dominicano en Nueva York vaya por buen camino, había de confesarle al término del acto al subdirector Anthony Stevens: “Estoy muy satisfecha. Hemos presenciado un acto ejemplar”.

La ejemplaridad de que hablaba la doctora Hernández la daba el Teatro Aronow del City College lleno de bote a bote sin el menor incidente que lamentar: “Es ilegal y peligrosa la reunión en este local de más de 428 personas”, decía un letrero en la entrada principal. Como éramos peledeístas, y como al vicepresidente de la República le corresponde un séquito en torno suyo, amén de los invitados especiales, cupimos 468 personas, contados los técnicos y el personal de apoyo.

Hacía unos tres decenios, cuando como candidato a la vicepresidencia junto al compañero Juan Bosch había visitado la ciudad el compañero Rafael Alburquerque, la semilla de lo que es hoy el PLD en NYC se hizo al aeropuerto Kennedy y a las calles de la ciudad para tributarle la bienvenida que acreditaba su condición naturaleza. Solo que hoy somos más, somos un partido de masas, pero ahí están al alcance de la vista los fundamentos ideológicos y organizativos que dan cuenta de que este partido político que fundó y lideró Juan Bosch y que hoy preside y lidera Leonel Fernández, y cuya boleta electoral exhibe el binomio Danilo Medina-Margarita Cedeño de Fernández, no nos bajó del cielo en una canastita.

Se trataba para la época de referencia de un Alburquerque de pelo negro y abundante, de sonrisa fácil y ademanes tímidos. La posición para la cual lo postulamos entonces y no se pudo, la ha ejercido ya con hidalguía durante casi dos cuatrienios. Lo postulamos aquella vez. Lo postulamos nueva vez estas otras dos. Pero lo que ha perdurado es su capacidad de lucha y su fe en el pueblo. Alguien podrá negarlo. Alguien podrá ver testarudez en su perseverancia. El novelista, poeta y crítico francés Jean Baptiste Alphone Karr lo resumió ya en su siglo XIX: “Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena, pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra propia testarudez”.

Testarudo como podría ser, perseverante como nadie niega, proyectó nuestro plan social, proyectó la asistencia gubernamental a los más necesitados, proyectó la asistencia médica y educacional a nuestros pobres como áreas dignas de la mayor atención. Puso de manifiesto la próxima visita a EE UU el mes entrante de nuestro candidato presidencial, compañero Danilo Medina, de quien oiremos nuevos detalles de nuestro plan de gobierno.

Si la campaña del PLD sigue como hasta hoy, es evidente que el pueblo dominicano le revalidará mandato el 20 de mayo. Y el gobierno que encabezará el compañero Danilo Medina estará en antecedentes de lo que hasta hoy se ha logrado, de lo que habría que enmendar, y de lo que redoblaría en el pueblo la fe en el Partido y en el gobierno boschista.